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Once cuentos que abren el Taller Alas en fantasía

Once relatos del taller Alas en fantasía reúnen memoria, duelos, preguntas y escenas cotidianas escritas por adultos mayores de Tandil.

Once cuentos que abren el Taller Alas en fantasía
· 2 min de lectura

Once cuentos ponen a circular voces, recuerdos y preguntas nacidas en Tandil. El Eco de Tandil compartió la segunda entrega de las producciones del taller literario para adultos mayores “Alas en fantasía”, un espacio donde la escritura no queda guardada en un cuaderno: sale a buscar lectores.

La selección reúne textos muy distintos entre sí, pero atravesados por una misma decisión: transformar experiencias, memorias e inquietudes en palabras. Hay una máquina de coser que hilvana el recuerdo de una madre; una reflexión sobre la tecnología, el consumo y la soledad; una mirada antibélica; escenas de pareja, infancia y malambo; manos que cuentan una vida entera; y un sueño que convierte la pérdida en una imagen de reencuentro.

Entre las firmas que aparecen en esta entrega están Liliana Noemí Carotti, Anita, Carlota, Stella Maris y Nora E. Acosta. Cada texto propone su propio clima y su propia velocidad. En “La máquina de coser”, Carotti conecta el trabajo de una costurera con las marcas del tiempo, el duelo y el vínculo con su mamá. En “Entonces”, la autora se pregunta qué queda de las decisiones propias en un mundo atravesado por mensajes, pantallas y consumo.

También hay textos que van directo a asuntos que nunca pierden vigencia. “Rebelión” cuestiona la violencia y el costo humano de las guerras. “Son mis manos” recorre, desde el cuerpo, una biografía hecha de juegos, hijos, nietos, trabajo, pérdidas y ayuda compartida. “Qué se yo” se mueve entre el sueño y la ausencia, con una escena final en la que la emoción deja de ser un misterio para volverse certeza.

La potencia de la propuesta está en eso: no presenta a las personas mayores como espectadoras de la cultura, sino como creadoras con una voz propia. En una ciudad con fuerte movimiento artístico, que once relatos de un taller de adultos mayores encuentren publicación también discute una idea bastante instalada: que escribir tiene edad, permiso o momento indicado.

Estas producciones guardan algo reconocible para cualquiera que haya heredado una historia, extrañado a alguien o intentado ordenar el mundo con una frase. La segunda entrega de “Alas en fantasía” deja una invitación concreta para Tandil: leer a quienes tienen mucho para decir y, tal vez, animarse a escribir lo que todavía quedó sin contar.

Lo que se sabe hasta ahora
01El Eco de Tandil compartió la segunda entrega del taller literario para adultos mayores “Alas en fantasía”.
02La selección reúne once cuentos sobre recuerdos, tecnología, guerras, vínculos, pérdidas y reencuentros.
03Los textos presentan a las personas mayores como creadoras con una voz propia.
04La entrega invita a Tandil a leer y animarse a escribir historias aún sin contar.

La potencia de la propuesta está en eso: no presenta a las personas mayores como espectadoras de la cultura, sino como creadoras con una voz propia

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