Las bolsas se acumulan y la respuesta todavía no aparece. Vecinos de distintos barrios de Tandil vienen reportando recorridos de recolección que no se completan y residuos que permanecen durante varias jornadas en las veredas. Los mensajes se repiten en la audiencia del streaming, la radio y el canal de El Eco, con una preocupación que ya dejó de ser aislada.
El problema impacta en algo tan básico como la rutina: sacar la basura el día previsto ya no garantiza que el camión pase. Cuando el recorrido queda inconcluso, la bolsa sigue en la puerta, se suma la del día siguiente y la escena se multiplica cuadra tras cuadra. No es solo una cuestión estética: la acumulación en la vía pública preocupa por la higiene urbana y modifica la convivencia cotidiana en los barrios.
Según información recogida por este medio a través de fuentes confiables, aunque no oficiales, la situación respondería a una combinación de dificultades técnicas en algunos vehículos y faltante de personal operativo. El dato más delicado es el de las ausencias: el último lunes habrían faltado cerca de 20 trabajadores. Cada camión necesita una dotación mínima de tres personas para operar y cumplir su circuito con normalidad, por lo que una baja de esa magnitud puede dejar cuadrillas sin conformar.
Ahí aparece el efecto dominó. Si un recorrido no se realiza, la tarea pendiente se traslada al día siguiente, mientras ingresan nuevos residuos y otras zonas también esperan su turno. El reclamo vecinal gana volumen porque se trata de un servicio esencial incluido en las tasas municipales que pagan los contribuyentes. La pregunta no es solamente por qué falló un camión o faltó una cuadrilla, sino cómo se recupera el servicio cuando el atraso ya está instalado en varios sectores de la ciudad.
También trascendieron conversaciones para modificar el sistema de recolección y mejorar su funcionamiento, aunque por ahora esas posibles reformas no se traducen en una mejora visible para quienes dejan las bolsas en la vereda. Versiones recogidas por este medio señalan, además, tensiones con el gremio frente a eventuales cambios estructurales. Mientras se esperan precisiones oficiales y un plan de normalización, Tandil sigue con una escena que nadie quiere naturalizar: residuos esperando en la calle y vecinos esperando explicaciones.
El problema impacta en algo tan básico como la rutina: sacar la basura el día previsto ya no garantiza que el camión pase





