La Piedra Movediza ya no solo se mira: en la Feria Internacional de Turismo se pudo probar. Tandil presentó en la FIT 2026 el Helado Piedra Movediza, una obra del artista visual tandilense Cristian Segura que transforma uno de los símbolos más potentes de la ciudad en una experiencia gastronómica, artística y participativa.
El helado llama la atención desde el primer vistazo: tiene un color gris mineral, inspirado en la tonalidad de la roca que marcó la historia local y cuya caída ocurrió en 1912. No busca parecerse a los sabores clásicos ni entrar por los ojos como una bocha de frutilla. Justamente ahí está el juego: usar una imagen que para cualquier tandilense significa sierras, postales, escuela y memoria colectiva para contar la ciudad de otra manera.
La propuesta sumó además el Chocolate Piedra Movediza, una pieza dulce con la forma de la emblemática roca. La dinámica invita a dejar caer ese chocolate en un vaso con leche gris granito, recreando de forma simbólica la caída de la Piedra. La piedra cae, pero esta vez no desaparece: se convierte en parte de una experiencia que mezcla patrimonio, arte contemporáneo y gastronomía.
El proyecto fue declarado de Interés Cultural y Turístico por el Honorable Concejo Deliberante de Tandil mediante la Resolución 4208/2025. Y no se queda en La Rural: en noviembre tendrá otra escala cuando forme parte del Salón Nacional de Artes Visuales, previsto en el Palacio Libertad de la Ciudad de Buenos Aires.
La presentación integró el stand propio con el que Tandil participó de la 30ª edición de la FIT, coordinado por la Dirección de Turismo municipal y el Instituto Mixto de Turismo. Allí también se lanzó la temporada bajo el lema “Sentí Tandil 2027”, junto a experiencias de realidad virtual, trivias, ilusionismo y promociones de Chacinar, la Fiesta del Queso y los Pueblos Rurales. En una feria llena de destinos que compiten por ser recordados, Tandil eligió una idea difícil de olvidar: hacer que su piedra más famosa entre en un vaso.
La piedra cae, pero esta vez no desaparece: se convierte en parte de una experiencia que mezcla patrimonio, arte contemporáneo y gastronomía





