El lunes 28 de septiembre buena parte de los comercios de Tandil no abrirá sus puertas. La razón es el Día del Empleado de Comercio, una jornada de descanso para quienes están alcanzados por el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75. Para quienes pensaban hacer compras, trámites o recorridas de vidrieras, conviene anticiparse: la rutina comercial tendrá un freno de un día.
La fecha oficial de la celebración es el 26 de septiembre, según establece la Ley 26.541. Pero este año cayó sábado y, tras un acuerdo entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las cámaras empresarias, la conmemoración fue trasladada al lunes 28.
El alcance no es simbólico. Durante esa jornada, los trabajadores mercantiles tienen derechos equivalentes a los de un feriado nacional. Quienes no presten tareas deben cobrar su remuneración habitual y ese descanso no puede computarse como un franco compensatorio. Si una persona es convocada a trabajar, corresponde pagar la jornada con un adicional del 100 por ciento.
Eso no significa que Tandil vaya a tener todas las persianas bajas. La normativa no obliga a cada establecimiento a cerrar: un comercio puede abrir si es atendido por sus propietarios o si cuenta con trabajadores que acuerden prestar tareas bajo las condiciones de pago previstas. Por eso, la postal del lunes puede variar según el rubro y cada local.
El dato práctico es simple: antes de salir, consultá si el negocio al que vas estará abierto. En una ciudad donde el centro, los barrios y las galerías ordenan buena parte de la vida cotidiana, un lunes con menos comercios operativos puede cambiar desde una compra urgente hasta la planificación de toda la semana. El Día del Empleado de Comercio reconoce una actividad que sostiene la rueda diaria: ¿te organizás antes o dejás la compra para después?
Para quienes pensaban hacer compras, trámites o recorridas de vidrieras, conviene anticiparse: la rutina comercial tendrá un freno de un día





