Glow Disco fue clausurada por 15 días luego de que el Municipio denunciara ante la Fiscalía hechos de violencia registrados durante la madrugada en avenida España al 700. La presentación fue realizada este viernes por la Secretaría de Protección Ciudadana, que además entregó imágenes tomadas por el sistema municipal de videovigilancia.
Según informó el Municipio, las cámaras del Centro de Monitoreo registraron entre las 6 y las 6.25 a personas aún no identificadas involucradas en episodios de violencia física en las inmediaciones del local, ubicado en avenida España 745. La situación podría constituir delitos de lesiones y quedó bajo investigación de la Fiscalía de turno.
Los operadores del Centro de Operaciones y Monitoreo advirtieron los incidentes y activaron los mecanismos de respuesta: dieron aviso a la Policía y solicitaron la intervención de equipos de Centinela en Territorio y del SAME. En el relevamiento posterior, el Municipio indicó que desde el establecimiento no se había requerido presencia policial ante los hechos ni asistencia sanitaria para una joven que fue retirada del local en condiciones que requerían atención y evaluación médica.
En paralelo a la denuncia judicial, la Dirección de Habilitaciones dispuso la clausura preventiva del boliche por 15 días. La medida se fundamentó en incumplimientos a la normativa de nocturnidad, que exige a los locales de diversión y esparcimiento adoptar medidas para prevenir desórdenes e incidentes tanto dentro de sus instalaciones como en sus inmediaciones.
El caso vuelve a poner el foco sobre una discusión que Tandil viene teniendo alrededor de la salida nocturna: qué responsabilidades corresponden a los locales, cómo se ordena la desconcentración al amanecer y qué respuestas deben activarse frente a una situación de riesgo. En septiembre de 2025, el Municipio había convocado a responsables de locales bailables para acordar herramientas preventivas, como un registro de derecho de admisión, controles de ingreso y medidas de tránsito. Según señalaron desde Protección Ciudadana, aquella instancia no tuvo continuidad por falta de respuesta del sector.
Mientras avanza la investigación judicial, la clausura deja una señal concreta: la seguridad no termina en la puerta del local. La pregunta que queda abierta es cómo lograr que la noche tandilense sea un espacio de disfrute sin que la prevención llegue siempre después de los hechos.
La situación podría constituir delitos de lesiones y quedó bajo investigación de la Fiscalía de turno

