Desde el 1 de noviembre, viajar en colectivo por Tandil costará $2.109. El nuevo valor del boleto plano surge de la actualización por el Índice de Precios al Consumidor acumulado desde el último ajuste y fue defendido por el sector empresario como una decisión necesaria para sostener el servicio.
Daniel Albanese, referente de la Cámara de Transporte local, valoró la rapidez con la que el Ejecutivo municipal avanzó con la medida luego de la emergencia declarada el 10 de septiembre. Según planteó, la actualización quedó por debajo de lo que las empresas habían solicitado, pero evita que el sistema siga acumulando tensión financiera en medio de subas de salarios, mantenimiento e insumos.
El número que marca la discusión es otro: los transportistas habían calculado un boleto técnico de $2.440 para cubrir la totalidad de los costos operativos. La tarifa que comenzará a regir queda $331 por debajo de esa referencia. Para las empresas, ese margen explica por qué siguen reclamando herramientas de financiamiento y subsidios adicionales ante la Provincia.
El paquete también modifica el tratamiento del boleto de alumnos de primaria, que pasará a equipararse con el de secundaria. La aclaración central es que las familias no deberán pagar más: el beneficio continuará siendo gratuito a través del programa Pase, financiado por el Estado. Para las compañías, esa reconfiguración representa un alivio dentro de la estructura de ingresos.
Además del precio, habrá ajustes de frecuencias y recorridos. Albanese reconoció que cumplir los nuevos diagramas será especialmente exigente para líneas como la 502, aunque aseguró que las firmas buscarán respetar los cronogramas de días hábiles, fines de semana y feriados. El próximo paso que plantea el sector es la geolocalización de las unidades: saber dónde está el colectivo en tiempo real. Con el boleto más caro, la pregunta que queda en cada parada es inevitable: ¿la previsibilidad del servicio también subirá?
La tarifa que comenzará a regir queda $331 por debajo de esa referencia





