Un baño de casamiento puede ser el lugar más tranquilo de una fiesta. O el escenario donde pasa absolutamente de todo. Este fin de semana, el Teatro de la Confraternidad propone dos noches de comedia con producciones locales: el sábado 5 de septiembre será el turno de “Altro que lovestori” y el domingo 6 llegará “Baño Tomado”, esta última a beneficio de la Comisión de Damas del Hospital Ramón Santamarina.
La primera función será el sábado a las 21, en la sala de 4 de Abril 1371. “Altro que lovestori”, de José Ignacio Serralunga, cuenta con dirección de Gregorio Gallinal Serra y plantea una comedia de enredos en la que los amores imposibles llevan a sus personajes por situaciones cada vez más desopilantes, hasta el último minuto.
El elenco de esa obra está integrado por Belisario Castillo, Silvia Celichini, Alberto Gracía Espil, Sandra Provenzano, Eduardo Ravazzoli y Claudia Traverso. La propuesta pone en primer plano un mecanismo que el teatro maneja como pocos: una situación que se complica, personajes que intentan salir y una cadena de consecuencias que, en vez de ordenar el panorama, lo desarma todavía más.
El domingo a las 20, en el mismo escenario, subirá a escena “Baño Tomado”, con dirección y puesta en escena de Gustavo Lazarte. La pregunta que dispara la obra ya trae problemas propios: ¿por qué un grupo de personas terminaría reunido masivamente en el baño de una fiesta de casamiento? El aburrimiento, la falta de alcohol, la ausencia de música o incluso la falta de los novios aparecen como posibilidades dentro de una comedia que concentra toda su acción en ese espacio.
La función del domingo suma además un motivo concreto para acercarse: será a beneficio de la Comisión de Damas del Hospital Ramón Santamarina. Las entradas para ambas propuestas podrán adquirirse en la boletería del Teatro de la Confraternidad desde dos horas antes de cada función. Dos noches, dos comedias y una sala local que vuelve a demostrar que no hace falta salir de Tandil para encontrarse con historias capaces de desordenar una noche entera.
Dos noches, dos comedias y una sala local que vuelve a demostrar que no hace falta salir de Tandil para encontrarse con historias capaces de desordenar una noche entera



