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Star Wars llegó cuadro a cuadro desde Tandil

La Escuela de Talentos cerró su taller de stop motion con siete cortos en el Espacio Incaa Unicen: miles de fotos, juguetes y nuevas ideas locales.

Star Wars llegó cuadro a cuadro desde Tandil
· 2 min de lectura

Unas figuras LEGO, plantas prestadas, mucha paciencia y miles de fotos alcanzaron para llevar una historia de ciencia ficción a pantalla grande. La Escuela Municipal de Talentos de Tandil cerró su Taller de Animación Stop Motion con la proyección de siete cortometrajes realizados por estudiantes en el Espacio Incaa Unicen. La propuesta, llamada “Cortos Cortitos de Stop Motion”, convirtió una técnica artesanal en una puerta de entrada concreta al lenguaje audiovisual.

El dato que dimensiona el trabajo no entra en un tráiler: una animación se construye cuadro a cuadro. Según explicó el docente Simón Martínez, el consumo audiovisual habitual funciona a 24 cuadros por segundo. Es decir, para que un objeto parezca moverse durante apenas un segundo, hacen falta 24 fotografías. Los cortos del taller duraron entre un minuto y medio y tres minutos: detrás de cada proyección hubo miles de imágenes, decisiones y correcciones.

Uno de los trabajos fue “Misión Nakurt”, de Mateo Fojo, una aventura de ciencia ficción protagonizada por soldados de un planeta salvaje del Borde Exterior que deben concretar un rescate. La idea inicial era otra: dos peces hechos con plastilina. Pero las dificultades para eliminar fondos en postproducción y una mudanza obligaron a recalcular. Fojo adaptó el proyecto con los materiales que tenía a mano: juguetes LEGO, construcciones propias y plantas de una familiar para armar escenarios.

La proyección tuvo un valor extra para el estudiante. Fojo contó que, pese a la autocrítica por los errores que veía en su producción, compartir el corto en pantalla grande con su familia fue una experiencia gratificante. También señaló que el taller le permitió transformar un interés artístico previo en un paso más concreto: su idea es avanzar con una productora propia de contenidos audiovisuales, Wolffer Productions, y seguir aprendiendo sobre cámara, continuidad, efectos y postproducción.

La convocatoria también dejó una señal para la ciudad. La Escuela de Talentos había previsto unas 30 vacantes, pero amplió el cupo a 45 participantes y registró 71 inscripciones. La directora Débora Vulcano Resta indicó que analizan una segunda instancia, condicionada por las posibilidades presupuestarias del próximo año. Tandil tiene jóvenes con historias, objetos y ganas de contar: el desafío ahora es que no falten espacios para que esas historias sigan moviéndose, foto por foto.

Lo que se sabe hasta ahora
01La Escuela Municipal de Talentos de Tandil cerró su taller con siete cortometrajes de stop motion.
02Los cortos duraron entre un minuto y medio y tres minutos y requirieron miles de imágenes.
03El taller amplió su cupo a 45 participantes y registró 71 inscripciones.
04Analizan una segunda instancia, condicionada por el presupuesto del próximo año.

La propuesta, llamada “Cortos Cortitos de Stop Motion”, convirtió una técnica artesanal en una puerta de entrada concreta al lenguaje audiovisual

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