Santamarina no tiene margen para otro tropiezo: este domingo, desde las 15, enfrentará a Juventud Unida Universitario en La Punta por una porción enorme de su permanencia en el Federal A. El aurinegro visitará al conjunto puntano en el estadio Juan Gilberto Funes, en un partido que se jugará a puertas cerradas y con arbitraje del cordobés César Ceballo.
No es un cruce más del calendario. Juventud Unida Universitario es un rival directo en la pelea por mantener la categoría y el torneo ya entró en esa etapa en la que cada punto deja de ser una estadística para convertirse en una diferencia de futuro. Para Santamarina, sumar al menos una unidad es indispensable para conservar sus posibilidades sin depender inmediatamente de otros resultados.
La cuenta es tan concreta como incómoda: una derrota dejaría al equipo tandilense pendiente de que Sol de Mayo no consiga ganar ante Círculo Deportivo. Es decir, el aurinegro necesita hacer su parte en San Luis para evitar que la definición se juegue también en otra cancha y con la calculadora en la mano.
El equipo dirigido por Serantes llegará con una dosis necesaria de confianza. El fin de semana pasado derrotó 2 a 1 a Círculo Deportivo en el estadio San Martín, un triunfo que significó alivio anímico y futbolístico después de una campaña con demasiadas urgencias. Pero la levantada sólo tendrá verdadero peso si encuentra continuidad lejos de Tandil.
El escenario sumará una rareza: no habrá público por los incidentes ocurridos en el último encuentro de Juventud Unida Universitario como local. Sin tribunas, sin aliento visitante y sin distracciones externas, Santamarina tendrá noventa minutos para sostenerse en la pelea. La pregunta ya no es si el partido pesa: la pregunta es cuánto puede cambiar la temporada un punto conseguido en San Luis.
Para Santamarina, sumar al menos una unidad es indispensable para conservar sus posibilidades sin depender inmediatamente de otros resultados





