La Plaza de las Artes se prepara para que Tandil cante sin pedir credenciales. El domingo 22 de noviembre, desde las 16:30, el Pasaje Fournier será escenario de una jornada abierta por el Día de la Música, con una propuesta tan simple como potente: hacer música entre vecinos, instituciones, coros, bandas y cualquiera que tenga ganas de sumarse.
La convocatoria, impulsada por la Subsecretaría de Cultura y Educación del Municipio, tendrá como momento central una interpretación colectiva de “La Cultura es la Sonrisa”, la canción de León Gieco. No hace falta saber leer una partitura, cantar afinado ni llegar con un instrumento bajo el brazo. Se puede cantar, tocar, aplaudir o simplemente escuchar: la idea es que la plaza funcione como punto de encuentro y no como examen de talento.
Para quienes quieran llegar con la letra más fresca, la organización puso a disposición las partituras, la letra y un video de referencia de la canción. Es un detalle que cambia el tono de la invitación: no se trata de mirar cómo otros hacen cultura desde una distancia prudente, sino de animarse a formar parte de una interpretación que será distinta justamente porque la construye mucha gente a la vez.
La jornada contará con la Escuela Municipal de Música Popular, la Banda Juvenil Municipal de Tandil, el Coro Infanto Juvenil Municipal, el Coro Municipal de la Tercera Edad, la Banda Municipal de Música y el Coro Estable de Tandil. Esa mezcla de generaciones y formaciones concentra una postal poco habitual: músicos con recorrido, estudiantes, familias y curiosos compartiendo la misma canción en un espacio público.
La entrada es libre y gratuita. La recomendación oficial es llevar reposera y equipo de mate para instalarse a pasar la tarde. En una ciudad donde muchas veces la agenda cultural queda reducida a mirar desde una butaca, la propuesta pone otra escena sobre la mesa: una plaza llena de voces, instrumentos y gente dispuesta a probar qué pasa cuando nadie queda afuera. ¿Tandil se anima a convertir una canción en encuentro?
Se puede cantar, tocar, aplaudir o simplemente escuchar: la idea es que la plaza funcione como punto de encuentro y no como examen de talento





