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La Escuela Normal plantó un rincón de calma en Tita Brivio

Estudiantes de la Escuela Normal crearon un cantero nativo en el Centro Tita Brivio: biodiversidad, cuidado y un proyecto que seguirá creciendo en Tandil.

La Escuela Normal plantó un rincón de calma en Tita Brivio
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Un grupo de estudiantes convirtió tierra, plantas nativas y trabajo voluntario en un nuevo espacio de cuidado dentro del Centro de Salud Mental Tita Brivio. Alumnos de cuarto y sexto año de la Escuela Normal realizaron el sábado un cantero principal y dos intervenciones en esquinas de la institución, como parte del proyecto Germinando Vida Nativa.

La propuesta fue impulsada por Emilia Rossotti, Pilar Romero Laza y Santiago Del Río, quienes trabajaron de manera extracurricular para sumar flora autóctona a un lugar transitado todos los días por pacientes y profesionales. La intervención coincidió con el Día Mundial de la Salud Mental y buscó poner en primer plano una idea simple, aunque potente: el bienestar de las personas también dialoga con el entorno que habitan.

El proyecto no nació de un día para otro. Según explicó Mariana Coto, docente responsable de la iniciativa, hubo meses de reuniones y planificación junto a la directora de Salud Mental, Constanza Funes, y el equipo profesional del centro. El trabajo se realizó a pulmón, con donaciones de la comunidad y el respaldo técnico de Sendero Pampa, de la Unicen.

Las plantas nativas no fueron elegidas solo por su valor ornamental. Desde Germinando Vida Nativa plantean que recuperar especies locales ayuda a recomponer pequeños parches de biodiversidad en una ciudad atravesada por el crecimiento urbano. A la vez, el cantero busca ofrecer un rincón de contacto con la naturaleza para quienes pasan por el Tita Brivio. La mirada se apoya en la psicología ambiental, que estudia la relación entre los espacios y el bienestar cotidiano.

La iniciativa tendrá continuidad: se sumará cartelería informativa elaborada por otros talleristas y el equipo proyecta extender las intervenciones, incluso hacia el área de internación. También preparan un futuro cantero en el Jardín 903. La apuesta no es plantar y retirarse, sino involucrar a quienes usan cada espacio para que puedan reconocer, cuidar y sostener las especies.

En Tandil, donde muchas veces lo verde queda reducido a una decoración, tres estudiantes eligieron convertirlo en una acción concreta de comunidad. El desafío ahora será que ese pequeño refugio crezca, se mantenga y contagie la idea: restaurar la naturaleza también puede ser una forma de reconstruir vínculos.

Lo que se sabe hasta ahora
01Estudiantes de la Escuela Normal crearon un cantero y dos intervenciones en el Tita Brivio.
02La propuesta Germinando Vida Nativa sumó flora autóctona con trabajo extracurricular.
03La iniciativa tendrá continuidad con cartelería y nuevas intervenciones en otros espacios.
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