La nueva iluminación de La Olla del Lago todavía no fue encendida y ya sufrió un robo. La Usina de Tandil denunció la sustracción de 114 metros de cableado eléctrico que formaba parte de la obra en ejecución en el paseo del Dique del Fuerte.
El faltante fue detectado durante una inspección realizada el lunes 19 de octubre. Según informó la empresa, desconocidos retiraron cables que ya estaban instalados en las bases de hormigón preparadas para las futuras columnas de iluminación. Se trata de 24 metros de conductores de 2 x 10 mm² y otros 90 metros de cable TPR de 2 x 2,5 mm².
Ese material no estaba guardado ni sobraba: iba a alimentar los reflectores que se colocarán sobre columnas ornamentales de unos 5,50 metros de altura. La intervención busca mejorar la iluminación del tramo comprendido entre el cartel de Tandil y las inmediaciones del Club Náutico, uno de los sectores más transitados del paseo del Dique por vecinos y turistas.
La obra había sido autorizada por el Concejo Deliberante en junio, con una inversión prevista de aproximadamente 92,6 millones de pesos. El robo no impacta solo en el valor del cable sustraído. También obliga a reponer materiales, volver a destinar personal y recursos, y repetir parte de un trabajo que ya estaba hecho. Todo eso puede repercutir sobre los tiempos de ejecución.
El dato incómodo es que el perjuicio alcanza a una infraestructura que aún no prestaba servicio. Antes de sumar luz y seguridad a un espacio público muy concurrido, habrá que reparar lo que fue dañado. La Usina realizó la denuncia correspondiente y pidió colaboración a la comunidad para aportar información que permita identificar a los responsables.
Cada metro robado no sale solamente de una empresa: vuelve a salir de los recursos que Tandil destina a sostener y mejorar sus espacios comunes. La pregunta es cuánto puede avanzar una obra si primero tiene que defender lo que todavía no llegó a inaugurarse.
El dato incómodo es que el perjuicio alcanza a una infraestructura que aún no prestaba servicio





