La remoción de los árboles de Richieri ya empezó y el debate que dividió a vecinos, organizaciones y Municipio volvió a quedar a la vista. En los últimos días comenzaron los trabajos sobre los ejemplares ubicados entre las alturas del 200 y el 300 de esa calle, una intervención autorizada por el Concejo Deliberante a través de la ordenanza 18.920/25.
La tarea está a cargo de Atak SRL, empresa contratada por el Municipio, con un plazo de 60 días para completar la extracción y la poda. De todos modos, según indicaron a este Diario, el operativo podría terminar antes. Mientras tanto, personal de la Dirección General de Espacios Verdes trabaja con una chipeadora para procesar las ramas retiradas, reducir el volumen del material vegetal y facilitar su traslado.
La intervención alcanza a 12 árboles: diez ubicados en Richieri al 200 y al 300, y otros dos en la esquina de avenida Avellaneda. El Municipio fundamentó la medida en informes técnicos que advirtieron deterioro irreversible y riesgo de caída en parte de los ejemplares. Como consecuencia de los trabajos, se dispusieron restricciones de tránsito sobre Richieri, que podrían continuar durante la semana.
Pero la extracción no pasó inadvertida. Defensa del Arbolado de Tandil (DEAR) había pedido formalmente en junio que se dejara sin efecto la medida. La organización sostuvo que parte de los plátanos entre Fugl y Avellaneda estaba en buenas condiciones y no implicaba un riesgo inminente. También cuestionó que la ordenanza no contemplara de manera particular la situación de cada árbol y planteó una posible tensión con el Plan de Desarrollo Territorial, que protege el patrimonio forestal urbano.
La Comisión de Arbolado Público analizó ese reclamo y avaló el procedimiento que terminó con la autorización de los trabajos. La licitación fue adjudicada en septiembre a Atak SRL por 51,8 millones de pesos. La ordenanza, además, habilita que los ejemplares extraídos puedan ser reemplazados por árboles de la misma especie u otra que defina el Departamento Ejecutivo. Richieri suma ahora una obra concreta, cortes de circulación y una discusión que excede a una cuadra: cuándo un árbol debe retirarse por seguridad y cómo se resguarda, al mismo tiempo, el arbolado que define a Tandil.
La remoción de los árboles de Richieri ya empezó y el debate que dividió a vecinos, organizaciones y Municipio volvió a quedar a la vista





