La renovación de la Escuela Primaria 7 abrió otra discusión en la esquina de España y Rivadavia: qué lugar tendrán los árboles cuando lleguen las obras sobre las veredas. La asociación Defensa del Arbolado de Tandil (DEAR) presentó una nota ante el Municipio para pedir que se preserven los ejemplares ubicados frente al establecimiento “Pueblos Originarios” y que se eviten podas o extracciones.
El planteo fue dirigido al intendente Miguel Lunghi, ingresó por mesa de entradas y ya cuenta con número de expediente. Por ahora, la entidad informó que no recibió respuesta oficial. El pedido aparece luego de la finalización de las obras que permitieron el regreso de la matrícula al edificio renovado y mientras se gestionan nuevas intervenciones para completar una tercera etapa.
Esa fase prevé trabajos en la planta alta, la cubierta y las veredas exteriores del inmueble. Ahí está el punto que DEAR busca poner sobre la mesa antes de que las máquinas entren en escena: según la recorrida realizada por sus integrantes, los árboles del sector están en buen estado de conservación y forman parte del patrimonio forestal protegido de Tandil.
La organización citó el Plan de Desarrollo Territorial, establecido por la ordenanza 9.865/05, y propuso alternativas para que arreglar las veredas no implique perder el arbolado. Entre las opciones mencionó construir cazuelas más grandes, intervenir sobre media vereda, retirar el borde de cemento de las cazuelas actuales y aplicar tratamientos sobre las raíces.
La discusión no es menor para una ciudad donde cada sombra cuenta cuando llega el calor y cada vereda rota complica la caminata diaria. La pregunta es si el proyecto puede resolver ambos problemas a la vez: mejorar el entorno de una escuela renovada sin que los árboles de España sean el costo invisible de la obra.
La renovación de la Escuela Primaria 7 abrió otra discusión en la esquina de España y Rivadavia: qué lugar tendrán los árboles cuando lleguen las obras sobre las veredas





