Más de doce cambios de vestuario, siete artistas en escena y una promesa difícil de cumplir: que nadie quiera mirar el celular. Leo Blanco llegará a Tandil el próximo 4 de noviembre con The King - Eternal Tour (Michael Jackson Live Experience), su espectáculo tributo dedicado al Rey del Pop.
No será una fecha más para el artista. Blanco conoce Tandil desde sus viajes escolares y de las escapadas que hizo desde Capital Federal buscando sierras, comida casera y una pausa del ritmo urbano. Pero nunca había actuado en la ciudad. Ahora saldará esa cuenta pendiente con una producción que define como “mi hijo”, por los años de trabajo, inversión y obsesión detrás de cada cuadro.
El desafío, dice, no pasa solamente por cantar o bailar como Michael Jackson. El problema es que el público conoce de memoria cada gesto, cada chaqueta y cada coreografía. “Cuando uno aparece con la chaqueta colorada sabés que van a venir zombis”, explica. Por eso, el montaje busca romper esa previsibilidad: bloques que funcionan como videoclips, con cambios de época, personajes, pantallas, efectos especiales y una narrativa visual que evita que el homenaje se vuelva automático.
La puesta incluye bailarines, actores y acróbatas, además de una logística que Blanco compara con una mudanza en cada función. El repertorio toma como referencia la visita de Jackson a la Argentina en 1993, durante el Dangerous Tour, aunque también suma canciones de distintas etapas de su carrera. Según el artista, el renovado interés de chicos y chicas por el universo de Jackson amplió el pedido de temas que durante años habían quedado fuera de los shows tributo.
Blanco también pone el foco en una frontera delicada: la que separa una caracterización trabajada de una caricatura. Su recorrido comenzó a los 15 años, detrás de escena y en vestuario junto a Flavio Mendoza, antes de pasar al frente. Hoy sostiene que encarnar a Jackson exige precisión, maquillaje, entrenamiento y respeto por una figura cuya imagen es tan reconocible como su música.
Las entradas anticipadas están disponibles en efectivo en Manhattan Instrumentos Musicales, Chacabuco 873, y de forma virtual a través de Todopass. Para Tandil, la fecha propone una excursión pop entre generaciones: canciones que recuerdan padres y abuelos, y una puesta diseñada para sorprender incluso a quienes creen saber qué viene después.
La puesta incluye bailarines, actores y acróbatas, además de una logística que Blanco compara con una mudanza en cada función

