Más de 700 estudiantes de 5° y 6° año salieron ayer de la rutina escolar para encontrarse con los libros de otra manera. La nueva edición de Biblios en Acción reunió a alumnos de escuelas primarias públicas de Tandil en el patio de la Escuela Secundaria 8, ubicada en Avenida Marconi y 4 de Abril, con propuestas de lectura, juegos y experiencias sensoriales.
La jornada fue organizada por bibliotecarios del distrito y se desarrolló en dos turnos: de 8.30 a 11.30 y de 13.30 a 16.30. Cada grupo circuló por distintas estaciones durante unos diez minutos, con actividades pensadas para que la lectura no quedara reducida a sentarse, abrir un libro y quedarse quieto. Hubo espacios de lectura, juegos y cajas sensoriales para tocar objetos, percibir aromas, observar elementos y abrir conversaciones.
La edición de este año tomó como eje los 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, una temática que atraviesa las propuestas educativas de 2026 de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense. Según explicó Sabrina Merialdo, referente distrital de bibliotecarios e integrante del Cendie, algunos objetos y consignas permitieron vincular experiencias de la infancia con la memoria.
El dato local no es menor: en Tandil trabajan actualmente 77 bibliotecarios en escuelas primarias de gestión pública. Biblios en Acción forma parte de un proyecto distrital acompañado por el Centro de Documentación e Información Educativa, que busca visibilizar ese trabajo y generar una relación más cercana entre chicos, libros y bibliotecas. Participaron, entre otras instituciones, las primarias 7, 11, 21 y 32.
Los grupos se armaron mezclando alumnos de distintas escuelas y cada estación fue presentada, muchas veces, por una bibliotecaria que no conocían. La apuesta fue que la lectura también fuera encuentro, curiosidad e intercambio. En plena Semana de las Bibliotecas Escolares, el mensaje quedó claro: la tecnología puede sumar, pero no reemplaza una historia compartida, una conversación a partir de un libro ni el tiempo de alguien que invita a leer. ¿La escuela está encontrando la mejor manera de competir por la atención sin renunciar a la lectura?
La apuesta fue que la lectura también fuera encuentro, curiosidad e intercambio





