El mosquito no necesita mucho: un poco de agua acumulada y unos días de tranquilidad. Por eso, del 7 al 11 de septiembre, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires realizará una semana de limpieza y descacharrado para reducir los posibles criaderos del Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya.
La campaña apunta a reforzar la prevención antes y después de las lluvias, que pueden dejar recipientes, patios, terrazas, canaletas y espacios públicos con agua estancada. Ese escenario favorece la reproducción del mosquito, y la medida más efectiva para frenarlo empieza mucho antes de una picadura: eliminar los lugares donde puede poner huevos.
La recomendación es concreta y no requiere grandes compras: tirar los objetos en desuso que junten agua, dar vuelta o guardar bajo techo baldes, botellas y recipientes, limpiar rejillas, canaletas y desagües, y mantener tapados tanques y barriles. También hay que renovar cada tres días el agua de bebederos de animales y floreros.
Para Tandil, donde los patios, jardines y fondos forman parte de la rutina de muchas casas, el descacharrado no es un gesto menor. Una cubierta olvidada, una maceta sin drenaje o un balde después de una tormenta pueden convertirse en un criadero. La clave es revisar antes de que el agua quede varios días acumulada, no cuando el mosquito ya aparece.
La prevención, además, incluye vacunación. Las personas de entre 15 y 59 años que residan en la provincia de Buenos Aires pueden acceder a la vacuna contra el dengue de manera gratuita y sin turno previo en los vacunatorios habilitados. Para consultar dónde vacunarse y ampliar la información, está disponible el sitio dengue.gba.gob.ar y la línea 148. La pregunta es sencilla: ¿qué recipiente con agua podría estar pasando desapercibido hoy en tu casa?
La clave es revisar antes de que el agua quede varios días acumulada, no cuando el mosquito ya aparece

