El universo ricotero vuelve a tener cita en Tandil, pero esta vez arriba de un escenario teatral. Una Obra Redonda llegará este sábado 17 de octubre con una propuesta que mezcla música en vivo, actuación, audiovisuales, danza y reconstrucción histórica para recorrer el camino de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Fernando “Pelado” Casas, periodista, guionista y actor del espectáculo, define el desafío sin medias tintas: no se trata de encadenar canciones ni de repetir fórmulas. La búsqueda fue llevar al teatro una cultura que excede largamente a una banda. “Siempre nos lo tomamos muy en serio. Este asunto está hoy y para siempre en nuestras manos”, sostuvo sobre una obra que debutó en 2021, dos décadas después del último show de Los Redondos.
La puesta recorre el período comprendido entre 1976 y 2001, con la historia argentina como telón de fondo. En ese viaje aparecen figuras y momentos del universo ricotero, como el Mufercho y Enrique Symns, junto con recursos escénicos que incluyen coreografías, vestuario de época, personajes, proyecciones y una banda en vivo. El equipo, según Casas, trabaja cada detalle para que las imágenes, la ropa y las canciones dialoguen con el momento histórico que representan.
Para Tandil, la fecha tiene un peso propio. La ciudad forma parte de la memoria colectiva de los seguidores del Indio Solari por los recitales que marcaron distintas etapas de su carrera solista y por el lugar que ocupó el Hipódromo en esa historia. Casas recordó especialmente el primer recital posterior a Olavarría, en el estadio San Martín, y señaló que Tandil fue la ciudad donde el Indio más se presentó como solista.
La obra también pone el foco en algo que suele quedar fuera de los tributos tradicionales: habilitar que bailarinas, actrices y otros artistas encuentren una forma de entrar al mundo ricotero. Hay banderas rojas y negras, danza, canto y un traspaso generacional que va de quienes vivieron la historia en tiempo real a quienes la adoptaron después.
La gira exige una logística considerable: músicos, actores, vestuario, escenografía e instrumentos viajan para sostener una puesta que Casas resume como “toda una ingeniería”. Este sábado, esa maquinaria llega a una ciudad que no necesita demasiadas explicaciones para entender por qué Los Redondos siguen siendo mucho más que un recuerdo. ¿Puede una obra de teatro contar una historia que todavía late en miles de tandilenses?
La puesta recorre el período comprendido entre 1976 y 2001, con la historia argentina como telón de fondo





