La Ruta Nacional 226 volvió a quedar en el centro del reclamo de Tandil. Durante el segundo plenario anual de la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina, la defensora local Paula Lafourcade pidió obras urgentes y mejores condiciones de seguridad para un corredor que atraviesa la vida cotidiana de la ciudad.
El encuentro se realizó el 1 y 2 de octubre en Río Cuarto y reunió a más de 25 defensores y defensoras del pueblo de distintos puntos del país. Aunque la agenda incluyó salud mental, infancias en entornos digitales, adultos mayores y endeudamiento familiar, la emergencia vial concentró buena parte del debate ante el deterioro de las rutas nacionales.
Lafourcade, también directora del Instituto de Formación y Capacitación de Adpra, vinculó la falta de mantenimiento de las trazas con el riesgo de siniestros viales. “El mal estado de las rutas multiplica la siniestralidad. Trabajar por rutas mejores y más seguras es un compromiso en el que todos los defensores y defensoras del país estamos unidos”, expresó durante su intervención.
La postura fue acompañada técnicamente por la Fundación Estrellas Amarillas y la Federación del Personal de Vialidad Nacional. Como propuesta para enfrentar la situación, se plantearon cuatro ejes: campañas de educación y concientización, más fiscalización y controles, mantenimiento regular de calzadas y banquinas, y la ejecución de obras de infraestructura que permanecen postergadas.
Para Tandil, el punto concreto es el tramo urbano de la Ruta 226. La Defensoría del Pueblo sostiene que se trata de un sector neurálgico que requiere adecuaciones estructurales y medidas de seguridad. El plenario cerró con el compromiso de articular reclamos institucionales ante organismos nacionales competentes. La discusión ya no es si la ruta necesita respuestas: la pregunta es cuándo llegarán las obras que se vienen reclamando.
El plenario cerró con el compromiso de articular reclamos institucionales ante organismos nacionales competentes





