¿Y si dejaran de nacer personas hasta que la humanidad quedara en cuenta regresiva? Esa es la pregunta que pone en marcha Endlings, una nueva producción audiovisual de ciencia ficción realizada íntegramente en Tandil, cuyo primer capítulo ya fue rodado y atraviesa ahora la etapa de postproducción.
La historia imagina un mundo atravesado por una crisis demográfica extrema: la caída de la natalidad llegó a un punto en el que la continuidad de la especie humana está en riesgo. Sobre ese escenario se construye una trama de supervivencia, con personajes empujados a moverse en un contexto donde el futuro dejó de ser una certeza.
El rodaje comenzó el 9 de enero y se extendió durante cinco días. Bosques y cabañas de Tandil fueron parte de las locaciones elegidas para registrar escenas que incluyen persecuciones, enfrentamientos y tiroteos. La geografía local no funciona solo como fondo: es el territorio desde el que la serie busca construir su atmósfera y salir a competir hacia afuera.
Ahí aparece el dato que le da otra dimensión al proyecto. Según Federico Aguirre, director de la productora, el equipo técnico, el elenco y las locaciones son tandilenses. No se trata de una producción que pasó por la ciudad para filmar algunas tomas: Endlings fue pensada, producida y filmada desde Tandil.
Con el primer episodio en postproducción, el próximo objetivo es presentarlo en mercados audiovisuales y conseguir el respaldo necesario para desarrollar la serie completa. El desafío no es menor: transformar cinco jornadas de rodaje local en una carta de presentación para una industria que suele mirar primero a las grandes ciudades.
Los avances del proceso pueden seguirse en las redes de Federico Aguirre y Cine NODO. Mientras tanto, queda una escena difícil de ignorar: Tandil, entre sierras, bosques y cabañas, ensayando una ficción sobre el fin de la humanidad. ¿Puede una historia nacida acá encontrar su próximo capítulo mucho más allá de la ciudad?
La historia imagina un mundo atravesado por una crisis demográfica extrema: la caída de la natalidad llegó a un punto en el que la continuidad de la especie humana está en riesgo

