139 emprendimientos locales recibieron respaldo económico municipal en lo que va del año. El Programa de Microcréditos de Tandil, conocido como PROMICRO, alcanzó una inversión total de $40.971.731,39 para proyectos productivos y de servicios de la ciudad.
El dato reúne las asistencias otorgadas durante el año y vuelve visible una parte clave de la economía tandilense: la de quienes trabajan por cuenta propia, producen, venden, ofrecen servicios o sostienen un oficio con herramientas muchas veces compradas de a poco. Según informó el Municipio, el programa busca que esos proyectos puedan consolidarse y ganar continuidad mediante acceso a financiamiento.
La segunda entrega anual de aportes no reembolsables sumó recientemente a 43 emprendedores y emprendedoras. En esa instancia se distribuyeron $15.212.280,09, fondos que podrán destinarse a insumos, equipamiento o mejoras necesarias para seguir trabajando. No se trata de créditos que deban devolverse: los ANR funcionan como un aporte directo para impulsar la actividad.
La lista de rubros muestra la amplitud del entramado local: servicios profesionales, estética y cuidado personal, textiles, artesanías, deportes, actividad agropecuaria, oficios, elaboración de alimentos, gastronomía y avicultura. Detrás de esa variedad hay una pregunta concreta para la ciudad: cuánto puede crecer un proyecto cuando consigue una máquina, materia prima o una mejora que hasta ese momento quedaba fuera de alcance.
El PROMICRO se financia con un fondo afectado creado por la Ordenanza N.º 9909, nutrido por parte de los recursos del convenio de recaudación descentralizada de tributos firmado con la Provincia. Además, se articula con capacitaciones de la Escuela Municipal de Talentos, propuestas de Desarrollo Productivo e Innovación y la participación en ferias. El Municipio anticipó que proyecta retomar las convocatorias para nuevos beneficiarios en 2027, sujeto a los recursos que contemple el presupuesto de ese año. El desafío no termina al entregar el aporte: empieza cuando esos pesos tienen que convertirse en trabajo sostenible, ventas y nuevas oportunidades en Tandil.
No se trata de créditos que deban devolverse: los ANR funcionan como un aporte directo para impulsar la actividad





