Una familia de 13 personas que llegó desde Azul y permanecía en la estación de trenes de Tandil quedó en el centro de una mesa de trabajo entre ambos municipios. El encuentro reunió a la secretaria de Desarrollo Humano y Hábitat de Tandil, Juliana Teerink, y al secretario de Desarrollo de la Comunidad de Azul, Omar Seoane, para coordinar la continuidad de la asistencia y definir responsabilidades por los gastos realizados durante el último mes.
Según explicó Teerink, la reunión se desarrolló en buenos términos, aunque sostuvo que el diálogo debió haberse iniciado cuando la situación tomó estado público en redes sociales. Desde Azul descartaron que hubiera existido una intención de efectuar un traslado arbitrario, pero reconocieron falencias en la comunicación y en la evaluación de las consecuencias de la medida.
La posición de Tandil es diferente: las autoridades locales consideran que las condiciones del traslado y el relato del grupo familiar respaldan la lectura de un desplazamiento arbitrario. La familia había salido de Azul luego de atravesar situaciones de riesgo y amenazas en el asentamiento Los Piletones, donde contaba con custodia policial dinámica. Ante el temor de regresar, resolvió instalarse en Tandil.
Hasta ahora, el Municipio de Tandil cubrió el alojamiento del grupo en una pensión, una asistencia que concluye al cumplirse un mes de estadía. En paralelo, la mayoría de los adultos consiguió trabajos informales para afrontar gastos cotidianos. La pareja integrada por un hijo mayor, su compañera y un bebé logró alquilar una vivienda por sus propios medios. Los niños retomaron clases de nivel inicial y primario, mientras jóvenes y adultos continuaron sus estudios del Plan FINES.
Azul propuso aportar recursos para el alquiler de la familia en Tandil. El monto dependerá de un informe social que se encuentra en elaboración. También mantendrá asignados módulos habitacionales en el plan de relocalización de Los Piletones, en caso de que el grupo decida volver. Tandil, por su parte, continuará el seguimiento profesional y presentará un pedido formal para que Azul reintegre de manera retroactiva los fondos destinados a la estadía y la asistencia. La discusión ya no es solo quién pagará la cuenta: es cómo evitar que una familia vulnerable vuelva a quedar sin una respuesta coordinada.
La discusión ya no es solo quién pagará la cuenta: es cómo evitar que una familia vulnerable vuelva a quedar sin una respuesta coordinada





