La boleta de luz volverá a subir en septiembre, incluso antes de prender una lámpara. La provincia de Buenos Aires aprobó nuevos cuadros tarifarios para el servicio eléctrico, con ajustes de entre 1% y 2,4% que alcanzarán a las distribuidoras Edelap, EDEA, EDEN y EDES y tendrán impacto en unas 200 cooperativas eléctricas del interior bonaerense.
La actualización fue publicada este lunes mediante la Resolución 682/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos. La suba recaerá tanto sobre el cargo fijo —el que se paga haya o no consumo— como sobre el cargo variable, es decir, el que crece según los kilowatts utilizados durante el mes.
El aumento combina dos movimientos: un alza del 5,6% en el precio mayorista de la energía, definida por la Secretaría de Energía de la Nación y vigente desde el 1° de agosto, y una actualización del 1,8% en el Valor Agregado de Distribución para septiembre. El resultado final dependerá de la categoría de cada hogar y de si recibe o no subsidios.
Según el detalle oficial, un usuario residencial sin subsidio que consume 150 kWh mensuales pasará de pagar $55.550 a $56.900, con impuestos incluidos. Para un usuario subsidiado con ese mismo nivel de consumo, la factura pasará de $37.500 a $38.000. No parece un salto gigantesco en una sola boleta, pero llega en una seguidilla de ajustes que vuelve a poner bajo la lupa cada gasto fijo de las familias.
La composición de la factura también explica por qué la discusión no termina en la distribuidora: el 40% corresponde al costo nacional de la energía, el 33% a los ingresos de las empresas distribuidoras —incluido el agregado tarifario para obras— y el 27% restante a impuestos nacionales y provinciales. Para Tandil y el resto del interior, donde el invierno empuja el uso de calefacción eléctrica, el consumo puede sumar otra presión: al superar ciertos rangos, la factura cambia de categoría y el golpe se amplifica.
La Provincia advirtió justamente que las bajas temperaturas incrementaron la demanda de los hogares que usan electricidad para calefaccionarse. También habilitó un simulador en el Portal Energético bonaerense para estimar el valor de la próxima boleta y revisar cómo se compone. La pregunta vuelve a quedar sobre la mesa: ¿cuánto margen le queda a una familia para recortar consumo cuando la electricidad también sirve para pasar el invierno?
La suba recaerá tanto sobre el cargo fijo —el que se paga haya o no consumo— como sobre el cargo variable, es decir, el que crece según los kilowatts utilizados durante el mes





