La salud mental atraviesa de lleno la crisis económica, el aislamiento y la vida cotidiana de Tandil. En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la psiquiatra María Claudia Castro advirtió sobre una demanda asistencial creciente y pidió no minimizar las señales de sufrimiento emocional, tanto en adultos mayores como en adolescentes.
Castro atiende en la Clínica de la Comunidad y también trabaja en el Centro Provincial de Atención a las Adicciones (CPA) de Tandil, que funciona junto al Centro de Salud Mental municipal. Desde esos espacios, describió cómo la falta de recursos económicos puede agravar cuadros de angustia, depresión y miedo al desamparo.
La profesional relató el caso de una pareja de jubilados que, según contó, dejó de asistir al consultorio porque ya no podía afrontar la medicación. Para Castro, en muchos adultos mayores la preocupación económica aparece como un motivo central de malestar: la imposibilidad de cubrir tratamientos, los cambios en las coberturas y la incertidumbre sobre el futuro impactan directamente en la salud mental.
En adolescentes, en cambio, señaló que son frecuentes el aislamiento social, los pensamientos obsesivos, la sensación de ser diferentes y las dificultades para integrarse con sus pares o sostener vínculos familiares. También remarcó que la salud mental debe recibir la misma atención que cualquier problema físico y que pedir ayuda no debe quedar relegado por vergüenza, cansancio o falta de información.
Sobre la prevención del suicidio, Castro planteó la necesidad de hablar con responsabilidad, sin alarmismo ni silencios que dejen solas a las familias. Explicó que algunas situaciones pueden no mostrar señales previas claras, mientras que en otras aparecen tristeza persistente, impulsividad, agresividad o expresiones de agotamiento. Frente a esos cambios, recomendó acercarse, preguntar cómo está la otra persona y acompañarla en la búsqueda de atención profesional.
La psiquiatra reconoció que existen listas de espera en el sistema público, pero convocó a las familias a insistir con los turnos. El Centro de Salud Mental y el CPA atienden en la dirección informada por la entrevistada, donde también hay un área destinada a adolescencias. Si un joven no quiere concurrir, sus madres, padres o referentes pueden acercarse a solicitar orientación. La pregunta que queda para Tandil es urgente: ¿están llegando a tiempo las redes de escucha y cuidado?
La salud mental atraviesa de lleno la crisis económica, el aislamiento y la vida cotidiana de Tandil




