El Hospital Ramón Santamarina tendrá dos nuevas etapas para renovar sus calderas, con presupuestos oficiales que, sumados, superan los 376 millones de pesos. No se trata de un detalle de mantenimiento: el sistema de calefacción y agua caliente es una pieza crítica para la atención diaria, especialmente cuando el frío aprieta en Tandil.
Según informó La Ciudad, una de las compulsas apunta a ejecutar la obra civil necesaria en una subestación y en cinco salas de máquinas. Para ese tramo, el presupuesto ronda los 200 millones de pesos. La otra etapa contempla la compra de los artefactos y los insumos requeridos para instalarlos, con una partida de 176,5 millones de pesos.
La inversión pone sobre la mesa un problema que suele hacerse visible recién cuando falla: las calderas no son una mejora decorativa. De su funcionamiento dependen condiciones básicas de internación, atención, higiene y trabajo para pacientes, familias y personal de salud. En un hospital público de referencia para Tandil y la zona, evitar interrupciones no es un lujo.
Hay un dato que concentra la atención en ambos procesos: se presentó una sola empresa, la misma que ya venía trabajando en la red de media presión. La participación de un único oferente no define por sí sola el resultado de las compulsas, pero deja una pregunta inevitable sobre la competencia efectiva en contrataciones de esta escala.
El número también sirve para dimensionar la obra: entre construcción, equipos e instalación, el plan supera los 376,5 millones de pesos. La renovación deberá traducirse en infraestructura más confiable, no solamente en una partida presupuestaria. Porque cuando una caldera falla, el problema no queda escondido en una sala de máquinas: se siente en cada sector del Hospital.
La discusión ahora será doble: que las etapas avancen y que el gasto se convierta en un servicio más seguro para quienes dependen del Santamarina. ¿La inversión alcanza para dejar atrás las soluciones de emergencia o el Hospital seguirá corriendo detrás de las fallas?
El Hospital Ramón Santamarina tendrá dos nuevas etapas para renovar sus calderas, con presupuestos oficiales que, sumados, superan los 376 millones de pesos


