Una nueva alerta por caza furtiva volvió a movilizar al Comando de Prevención Rural en Tandil. Este martes 22 de septiembre, efectivos interceptaron a cuatro hombres dentro de un establecimiento rural, donde realizaban tareas de caza acompañados por seis perros galgos.
Según informó el CPR, el procedimiento se activó tras un aviso recibido en la dependencia policial sobre la presencia de personas en el campo. Al llegar, los agentes constataron que los cuatro hombres, domiciliados en Villa Aguirre, tenían en su poder una liebre europea sin vida.
El punto que complicó la situación fue documental: de acuerdo con el parte oficial, no contaban con licencia de caza ni con autorización del propietario para ingresar al establecimiento. La Policía decomisó la pieza capturada y labró actuaciones por presunta infracción a los artículos 268, 274 y 273 inciso K del Código Rural, Ley 10.081. Intervienen el Juzgado de Faltas local y el Ministerio de Desarrollo Agrario.
No se trata de un hecho aislado. Apenas diez días antes, el 12 de septiembre, el CPR había detectado a tres hombres cazando sin licencia ni permiso en otro campo de Tandil. En aquel operativo también había seis galgos y se decomisaron seis liebres europeas. Antes, el 8 de agosto, tres personas fueron sorprendidas cerca de Gardey con ocho perros cruza galgo y un jabalí muerto.
En poco más de un mes, Tandil registró al menos tres procedimientos vinculados con caza furtiva en la zona rural. El dato no es menor para productores y propietarios: no se trata solo de animales capturados, sino de ingresos no autorizados a campos privados y de controles que vuelven a encenderse. La pregunta queda abierta: ¿alcanzan los procedimientos posteriores o hacen falta más prevención y vigilancia antes de que entren al campo?
En poco más de un mes, Tandil registró al menos tres procedimientos vinculados con caza furtiva en la zona rural





