Un terreno en venta lindero al Sendero de las Ánimas volvió a poner bajo la lupa el futuro del arco serrano de Tandil. La Asamblea por las Sierras advirtió sobre los posibles efectos que podría tener un emprendimiento inmobiliario en ese sector y les pidió respuestas públicas al intendente Miguel Lunghi y a los concejales.
La organización planteó en redes una pregunta directa: si la construcción sobre la pendiente de las Ánimas podría aumentar el caudal y la velocidad del agua, contaminar las napas y elevar el riesgo de inundaciones. No denunció una obra en ejecución: el foco está puesto en el lote ofrecido a la venta y en las reglas que deberían regir cualquier intervención futura.
Para los preservacionistas, el punto no es menor. Señalaron que el área pertenece a la Zona Natural Protegida Sierras de Tandil y que además es zona rural. También recordaron una condición que atribuyen a la Ley de Paisaje Protegido: que las sierras sean de acceso público. La discusión, entonces, no se limita a una parcela sino al límite entre propiedad privada, planificación urbana y patrimonio natural.
La Asamblea cuestionó además cómo se aplica el Plan de Desarrollo Territorial. “¿Es interpretado por la autoridad de aplicación según quien lo consulte?”, preguntaron. Y advirtieron que una intervención desordenada sobre el arco serrano sería irreversible. Es una alarma que vuelve cada vez que aparece un lote, un camino o una posible construcción en zonas de pendiente.
El recorrido del agua es el dato que la entidad puso en primer plano: si se modifica la sierra, sostienen, el agua podría llegar con mayor velocidad al arroyo del Ramal H, luego al entubamiento y finalmente al Langueyú. La pregunta que queda flotando es concreta: ¿la infraestructura existente está preparada para recibir un caudal mayor?
La venta del terreno reabrió una discusión que Tandil conoce bien: qué se puede hacer en las sierras, quién controla y con qué criterios. Las respuestas oficiales sobre la situación dominial, la zonificación y las posibilidades de construir serán claves para saber si la advertencia queda en una hipótesis o anticipa otro conflicto ambiental.
La venta del terreno reabrió una discusión que Tandil conoce bien: qué se puede hacer en las sierras, quién controla y con qué criterios





