Una plaza de Tandil sumó 46 plantas nativas y siete árboles en una sola mañana. Más de 60 personas participaron el sábado 5 de septiembre de la quinta Jornada de Forestación impulsada por Fundación Fe Natural en la esquina de O’Higgins y Brandsen, con actividades que combinaron trabajo comunitario, educación ambiental y propuestas culturales.
La jornada se realizó durante la Semana del Árbol y reunió a 34 estudiantes, integrantes de la Fundación, organizadores y vecinos. En dos canteros se incorporaron especies nativas, mientras que los siete árboles ampliaron la forestación del espacio público. Música, slackline y una intervención mural acompañaron una convocatoria que propuso mirar la plaza no solo como lugar de paso, sino como un espacio para habitar y cuidar entre todos.
La actividad fue organizada por Fundación Fe Natural, la Coordinación de Asuntos Estudiantiles y de Graduados y la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicen. Forma parte del proyecto “Forestación graduados y estudiantes”, iniciado en 2024, que busca vincular a quienes ingresan a la universidad y a quienes terminan sus carreras a través de acciones concretas en los barrios. La iniciativa cuenta además con el apoyo de la Dirección de Espacios Verdes Públicos del Municipio de Tandil.
El dato que marca la escala del proyecto es que sus cinco jornadas ya acumulan más de 200 plantas incorporadas. El recorrido incluye intervenciones en el Hipódromo, el Barrio Graduados y la Plaza Gentile del barrio Falucho 22. Ahora se agregó la plaza de O’Higgins y Brandsen. La meta es ambiciosa, pero sencilla de entender: que cada persona que pase por la Unicen tenga alguna vez la oportunidad de plantar un árbol y generar un vínculo con su cuidado.
Las plantas utilizadas llegaron desde la Reserva Natural Sendero Pampa y su Vivero de Nativas de la Unicen. Los canteros, desarrollados junto a estudiantes de la Tecnicatura Superior en Paisajismo del ISFT N.º 75, pueden ofrecer alimento y refugio para polinizadores y otros animales, además de acercar la biodiversidad local a plazas, escuelas y jardines. ATAD, que apadrina la plaza, colocará los carteles identificatorios.
El proyecto prevé dos jornadas por año y mantiene abierta la invitación para quienes quieran participar, aportar ideas o colaborar con plantas, materiales y herramientas. El próximo desafío no termina al plantar: empieza cuando el barrio se apropia de lo que crece. ¿Cuántas plazas de Tandil podrían sumar un rincón nativo si más vecinos se animaran a replicarlo?

