El campo llegó al campus con problemas concretos y salió con prototipos. Durante los días 28 y 29 de octubre, Tandil fue sede de la primera edición del Hackaton Agro 2026, una propuesta que reunió a estudiantes, especialistas y actores del sector agropecuario para pensar soluciones tecnológicas en tiempo récord.
La actividad fue organizada por la Fundación Fe Natural y la Facultad de Ciencias Exactas de la UNICEN, con acompañamiento del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, Agropack Insumos SRL y el Instituto Agrotecnológico Tandil. La consigna no fue simular un problema: los equipos trabajaron sobre desafíos reales del agro y la agroindustria.
Participaron 33 personas: 30 estudiantes de Exactas y tres del Instituto Agrotecnológico Tandil. Repartidos en nueve equipos, abordaron ocho desafíos presentados por empresas y organizaciones vinculadas al sector. En dos jornadas intensivas lograron armar prototipos y propuestas que incorporaron inteligencia artificial, sistemas de información geográfica, imágenes satelitales, datos meteorológicos, visión computacional y registros obtenidos mediante drones.
El dato fuerte es que todos los equipos llegaron a una solución posible. No se trató solamente de una ronda de ideas: el formato hackaton apunta a diseñar y construir respuestas funcionales bajo presión de tiempo, con perfiles distintos sentados en la misma mesa. Para una ciudad como Tandil, donde conviven universidad, conocimiento tecnológico y una economía fuertemente ligada al agro, esa conexión tiene una traducción directa: problemas productivos que pueden empezar a resolverse cerca de donde ocurren.
El equipo ganador fue SILOGANAMOS, integrado por Santiago Giordani, Carlos Urquiza, Tomás Padilla, Franco Ruaben e Iván Cosoli. Su trabajo respondió al desafío de determinar la densidad de plantas en el cultivo de papa. Como reconocimiento, recibieron una orden de compra aportada por Agropack y la posibilidad de acceder a pasantías en empresas del sector.
La evaluación estuvo a cargo de un jurado con representantes del Ministerio de Desarrollo Agrario, CIAFBA, el ámbito académico y Agropack. El Hackaton Agro dejó una pregunta abierta para Tandil: si en dos días se pueden construir prototipos para desafíos reales, ¿qué podría pasar si estas soluciones consiguen continuidad, pruebas en campo y financiamiento?
La consigna no fue simular un problema: los equipos trabajaron sobre desafíos reales del agro y la agroindustria





