La Fiesta Popular del Picapedrero no se suspende: cambia de fecha y redobla su mensaje. Por el pronóstico de lluvias previsto para este domingo 25 de octubre, la novena edición se realizará finalmente el domingo 1 de noviembre, de 10 a 19, en la Plaza de la Democracia de Cerro Leones.
La decisión busca cuidar una jornada que no es solamente una agenda de música, danzas y patios festivos. La Fiesta del Picapedrero reúne la memoria de Cerro Leones y los Barrios de Piedra: el oficio que marcó al territorio, las luchas sindicales, los clubes, las instituciones y las historias de familias que construyeron comunidad alrededor de la piedra.
El plan alternativo también está definido. Si el clima vuelve a impedir las actividades al aire libre, la propuesta se trasladará al Club Figueroa, ubicado en Basso Aguirre 2345, con una modalidad adaptada al espacio disponible. La fecha cambia; el encuentro, no.
La edición 2026 propone recorrer lugares significativos de la historia picapedrera, compartir danzas, música y un gran picnic comunitario. Para quienes conocen el barrio, es una oportunidad de volver sobre relatos que muchas veces quedan fuera de los circuitos turísticos habituales de Tandil. Para quienes no lo transitan todos los días, puede ser una puerta de entrada a una parte central de la identidad local.
Desde su primera edición, en 2018, la fiesta se pensó como una herramienta de participación ciudadana. El trabajo entre instituciones barriales, organizaciones sociales, vecinos, la Universidad Nacional del Centro y el Municipio permitió recuperar historias, poner en valor patrimonio e impulsar iniciativas para la comunidad.
El dato de fondo sigue siendo el mismo: Cerro Leones reclama que la piedra y la identidad picapedrera vuelvan a tener un lugar visible en el barrio. El domingo 1 de noviembre habrá celebración, pero también una discusión abierta sobre qué patrimonio se preserva, quién lo cuenta y cómo se construye futuro sin borrar las huellas del trabajo que levantó esta zona de Tandil.





