Escualo volvió de Mar del Plata con una medalla de plata. Franco Giovachini García se subió al segundo escalón del podio en los 50 metros libres, durante la etapa final de los Juegos Bonaerenses, y le dio a Tandil una de esas noticias que se celebran tanto dentro como fuera de la pileta.
La delegación tandilense compitió la semana pasada en la ciudad balnearia, donde se reunieron deportistas de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires para disputar las instancias definitorias del certamen. Bajo la conducción del entrenador Diego Bustos Rifé, los representantes de Escualo tuvieron presencia en natación y acuatlón.
El resultado más destacado fue el de Giovachini García: plata en una prueba que se define en cuestión de segundos y no admite distracciones. En los 50 metros libres, cada brazada cuenta. El nadador local terminó segundo y selló el podio para la delegación de la ciudad.
También hubo actuaciones tandilenses en otras pruebas de natación. Juan Mateo Ferrando finalizó séptimo en los 100 metros espalda, mientras que Bautista Guaini terminó noveno en los 100 metros mariposa. En acuatlón, Lourdes Fracchia logró el séptimo puesto y Valentíno Peyrano se ubicó en el 16° lugar.
Detrás de cada resultado hay un equipo de trabajo que sostiene el entrenamiento durante todo el año. Escualo cuenta además con los entrenadores Rafael Cayuela y Nicolás Madarieta, junto al aporte de Enzo Martínez en la preparación física. La plata de Mar del Plata no cae del cielo: llega después de horas de pileta, técnica, preparación y competencia.
Para Tandil, la medalla es una señal concreta en una final provincial exigente. Y los puestos obtenidos por el resto del equipo también muestran que la presencia local no fue solo una aparición: hubo nadadores y atletas dando pelea en varias disciplinas. ¿Cuánto más puede crecer este grupo si sigue sumando rodaje en las grandes citas bonaerenses?





