SociedadTandilEl Niño

El Niño pone a prueba las bocas de tormenta de Tandil

Tandil refuerza desagües y trabajos en arroyos ante lluvias previstas por El Niño. Octubre y noviembre serían los meses de mayor atención.

El Niño pone a prueba las bocas de tormenta de Tandil
· 2 min de lectura

La ciudad se prepara para que una lluvia intensa no encuentre al sistema de desagües dormido. Ante las proyecciones de mayores precipitaciones vinculadas al fenómeno de El Niño, el Municipio de Tandil reforzó trabajos de prevención sobre sumideros, bocas de tormenta, conductos y cursos de agua. Según explicó el secretario de Obras Públicas, Luciano Lafosse, octubre y noviembre aparecen como los meses que demandarían mayor atención.

La prioridad oficial es que la infraestructura hídrica pueda responder cuando el agua caiga de golpe. Lafosse indicó que las cuadrillas realizan limpieza y mantenimiento para mejorar la absorción y el escurrimiento, una tarea que se concentra también en sectores donde suelen registrarse dificultades de drenaje: Chapaliofú, Cuba, De la Merced y Don Bosco, además de zanjas y otros sistemas pluviales.

El frente de trabajo no termina en las calles. El Municipio analiza acciones sobre los arroyos Blanco, del Fuerte y Langueyú, en coordinación con organismos provinciales y el Comité de Cuenca. En los dos primeros casos, el funcionario aclaró que la intervención no implica solamente retirar residuos: se busca mejorar el escurrimiento, ampliar la sección del cauce y quitar obstáculos entre la salida de los entubamientos y su llegada al Langueyú.

También se evalúa el dragado de un sector del Langueyú para generar mejores condiciones frente a una eventual crecida. Las definiciones todavía dependen de la articulación con la Provincia, pero el diagnóstico ya está planteado: una ciudad con más lluvia necesita que cada tramo del recorrido del agua funcione, desde una boca de tormenta hasta los arroyos que la reciben.

Hay un dato incómodo que no depende de una obra grande ni de una reunión técnica: una bolsa tirada en la calle puede terminar tapando un sumidero. Lafosse pidió evitar arrojar residuos en la vía pública y remarcó que la prevención requiere tareas estatales y cuidado cotidiano. La pregunta queda servida antes de octubre: ¿Tandil está lista para exigir desagües impecables y, al mismo tiempo, dejar de usarlos como tacho?

Lo que se sabe hasta ahora
01El Municipio reforzó tareas preventivas sobre sumideros, bocas de tormenta, conductos y cursos de agua.
02Octubre y noviembre demandarían mayor atención por las proyecciones de precipitaciones.
03Se analizan acciones en los arroyos Blanco, del Fuerte y Langueyú con organismos provinciales.
04También se evalúa dragar un sector del Langueyú ante una eventual crecida.

La prioridad oficial es que la infraestructura hídrica pueda responder cuando el agua caiga de golpe

Compartir

Seguí leyendo

Toda la sección