Cuatro noches de cine francés llegan a Tandil con entrada gratuita y una consigna concreta: llevar galletitas, leche o fideos para colaborar con un comedor de la ciudad. Del sábado 12 al martes 15 de septiembre, la Alianza Francesa Tandil y el Espacio Incaa Unicen realizarán la 25° Semana Itinerante de Cine Francés.
Las funciones serán todos los días a las 20 y ofrecerán largometrajes contemporáneos en idioma original, con subtítulos en castellano. La programación llega a la ciudad a través de películas cedidas especialmente por la Embajada de Francia en Argentina y el Institut Français, dentro de un ciclo que busca acercar distintas miradas de esa cinematografía al público local.
La apertura será el sábado 12 con “Jouer avec le feu”, de Muriel Coulin y Delphine Coulin. El drama sigue a un padre ferroviario y ex sindicalista que ve cómo uno de sus hijos se acerca a grupos de extrema derecha, en tensión directa con los valores con los que fue criado. El domingo 13 será el turno de “Sarah Bernhardt la divine”, de Guillaume Nicloux, una historia ambientada en 1915 sobre la célebre actriz francesa, su leyenda y el vínculo amoroso que atravesó su vida.
El lunes 14 se proyectará “Apprendre”, documental de Claire Simon que se mete en una escuela primaria pública de la periferia de París y observa el trabajo cotidiano de enseñar, formar y acompañar a chicos y chicas. El cierre, el martes 15, será con “Le royaume”, ficción de Julien Colonna situada en la Córcega de 1995: una adolescente se reencuentra con su padre en medio de una guerra de los bajos fondos que obliga a ambos a huir.
El dato que cambia la lógica habitual de una salida cultural es simple: no hay entrada paga, pero sí una invitación a que cada espectador sume algo útil. Los alimentos reunidos serán destinados a un comedor tandilense. Cine internacional, subtítulos y una bolsa con fideos pueden convivir en la misma noche. ¿Qué otra salida en Tandil permite ver una película y, de paso, darle una mano concreta a alguien más?
El dato que cambia la lógica habitual de una salida cultural es simple: no hay entrada paga, pero sí una invitación a que cada espectador sume algo útil





