La calle Israel volvió a quedar liberada por decisión municipal y el conflicto administrativo sumó un nuevo capítulo. El intendente Miguel Ángel Lunghi firmó el Decreto N° 2695/2026, que rechazó los planteos de Corica Gutiérrez Bienes Raíces S.R.L. y confirmó la remoción de un muro y un portón que, según la Comuna, ocupaban una traza de dominio público.
La resolución ratifica el Decreto N° 2199/2026, mediante el cual el Ejecutivo había ordenado retirar de forma directa el cerramiento que impedía circular por la calle Israel, a la altura del inmueble identificado como Circunscripción I, Sección E, Chacra 142, Parcela 3. El operativo se realizó el 16 de julio, en la intersección de Israel y Lanza del Vasto.
Todo comenzó el 29 de junio, cuando la Dirección de Obras Privadas dejó constancia, a través del Acta de Inspección N° 16155, de la presencia de un muro de mampostería revocado con portón corredizo. Tras verificar que la estructura se encontraba sobre la traza vial municipal, la Comuna intimó el 2 de julio a retirarla en 48 horas. Según el decreto, las tres notificaciones remitidas al domicilio registrado de la firma tuvieron como resultado la constancia postal “NO RESPONDE”.
La inmobiliaria cuestionó el procedimiento mediante un recurso de revocatoria, un recurso jerárquico en subsidio y un planteo de nulidad absoluta. Sostuvo que existió una “vía de hecho administrativa”, que no hubo notificación previa suficiente y que se afectaron el debido proceso y su derecho de propiedad. También argumentó que una apelación vinculada a una causa del Juzgado de Faltas N° 2 debía suspender la ejecución de la medida.
El Municipio rechazó esos argumentos punto por punto. En los considerandos del Decreto N° 2695/2026, señaló que no intervino sobre bienes privados de la empresa, sino sobre espacio público; y remarcó que el trámite contravencional y la facultad del Ejecutivo para garantizar la circulación tienen distinto objeto. La Comuna también sostuvo que, aunque la notificación previa puede incidir en la eficacia de un acto frente al interesado, no anula su existencia ni su validez.
El dato central para Tandil es concreto: la administración municipal reafirmó que una calle pública no puede quedar bloqueada por un cerramiento privado. La discusión legal de la firma quedó planteada, pero el decreto vigente sostiene la apertura de Israel. ¿Hasta dónde debe llegar el control municipal cuando una obra privada avanza sobre una traza de uso común?
La calle Israel volvió a quedar liberada por decisión municipal y el conflicto administrativo sumó un nuevo capítulo





