De las reuniones entre familias a un centro que hoy acompaña a toda una comunidad: CIANE cumple este 21 de octubre cinco años desde la inauguración de su edificio sobre la Ruta 30, en el paraje La Porteña. El Centro de Atención a Niños Excepcionales celebra una fecha que resume años de trabajo colectivo, búsqueda de recursos y una convicción sostenida: que las familias de Tandil y la zona encuentren un espacio de rehabilitación, contención y referencia.
La historia empezó bastante antes de la casa propia. En 2006, un grupo de madres y padres de Tandil comenzó a reunirse para poner en común dificultades vinculadas con la rehabilitación de sus hijos, la cobertura social, la contención familiar y el cumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad. Con el asesoramiento del médico Mario Massaro, consultor del servicio de Neurología Infantil de FLENI, impulsaron la formación de una asociación civil sin fines de lucro.
Luego llegó la donación de un terreno de dos hectáreas por parte de un socio benefactor y, con ella, la posibilidad de construir un proyecto que demandó quince años de esfuerzo. Familias, profesionales, socios, amigos y colaboradores organizaron actividades para recaudar fondos, visibilizar la iniciativa y sumar voluntades. El 21 de octubre de 2021, aquel recorrido tuvo un hito concreto: la inauguración del edificio de CIANE.
“Hoy, después de cinco años de su inauguración, CIANE es un centro en crecimiento”, expresó Sandra Garmendia, una de las madres involucradas desde los inicios. Señaló que el desafío es incorporar proyectos, capacitar profesionales y sostener el acompañamiento de pacientes y familias. Para quienes participaron de la construcción institucional, ver a los chicos realizar sus terapias en un espacio propio sigue siendo una parte central del sentido de todo lo construido.
Verónica Van Olphen, integrante de una de las primeras familias, planteó un horizonte ambicioso: que CIANE sea autosustentable, creativo, organizado y un puente entre profesionales, familias e instituciones. Javier Abad, también padre y referente del proyecto, agradeció a quienes colaboraron durante estos años e invitó a la comunidad a acercarse para conocer cómo trabajan. Cinco años después de abrir sus puertas, CIANE no solo celebra un edificio: celebra una red que Tandil supo hacer crecer.
Cinco años después de abrir sus puertas, CIANE no solo celebra un edificio: celebra una red que Tandil supo hacer crecer


