Por unas horas, Casacuberta al 500 dejó de ser una calle para convertirse en punto de encuentro. El último sábado, Villa Gaucho celebró su Festejo Barrial de las Infancias con juegos, música en vivo, propuestas para compartir y una convocatoria que reunió a familias del barrio frente a la Biblioteca Popular Martín Fierro.
La jornada fue organizada por la Mesa Barrial de Villa Gaucho y tuvo al sol como aliado. Hubo juegos, cosas ricas, sorpresas y una tarea colectiva detrás de cada detalle del evento, pensado especialmente para que chicos y chicas pudieran disfrutar una tarde distinta sin salir de su propio barrio.
Para hacerlo posible, se cortó la calle Casacuberta al 500. Esa decisión cambió la postal habitual de la cuadra: donde normalmente circulan autos, hubo espacio para encontrarse, jugar y acompañar. La Biblioteca Popular Martín Fierro quedó en el centro de una celebración que también puso en valor a las instituciones y organizaciones que sostienen la vida cotidiana de Villa Gaucho.
El cierre estuvo a cargo de la Banda Municipal de Música, que llevó una propuesta orquestal con toques de humor y temas populares. El repertorio fue acompañado con aplausos por quienes se quedaron hasta el final, en una tarde donde la música terminó de unir a generaciones distintas alrededor de la misma vereda.
Más allá de los juegos y las sorpresas, el dato fuerte fue el trabajo coordinado para armar una celebración barrial. En Tandil, estos encuentros no dependen sólo de un escenario: dependen de vecinos, instituciones y equipos que convierten una cuadra en un lugar compartido. La pregunta queda abierta: ¿cuántas veces una calle del barrio puede ser mucho más que una calle?
Esa decisión cambió la postal habitual de la cuadra: donde normalmente circulan autos, hubo espacio para encontrarse, jugar y acompañar

