La vejez no se guarda en un cajón. Del 21 al 23 de octubre, Tandil volverá a poner el envejecimiento en el centro de la conversación con el VIII Congreso de Gerontología Tandil 2026, una propuesta abierta, gratuita y con inscripción previa.
Bajo el lema “Vejez, Presencia y Plenitud”, el encuentro busca correr una idea demasiado instalada: que cumplir años equivale únicamente a pérdida, deterioro o retiro de la vida social. La apuesta es otra. Pensar a las personas mayores como sujetos de derechos, con historia, autonomía, vínculos, decisiones y proyectos que no tienen fecha de vencimiento.
El Congreso reunirá a especialistas, profesionales, organizaciones, estudiantes, personas mayores y público general para intercambiar experiencias y conocimientos sobre los desafíos de una sociedad cada vez más longeva. Habrá conferencias y espacios de diálogo con referentes locales, regionales y nacionales sobre envejecimiento, derechos, salud y vida comunitaria.
La discusión no queda encerrada en una jornada académica. En Tandil, donde las redes familiares, los clubes, los centros de jubilados, los espacios de salud y las organizaciones comunitarias forman parte de la vida cotidiana, hablar de vejez implica preguntarse cómo se acompaña, se escucha y se habilita la participación de quienes tienen mucho para aportar.
La organización está a cargo de la Federación Mesa Solidaria Tandil, el Municipio de Tandil, el Grupo de Apoyo al Mal de Alzheimer Tandil (G.A.M.A.T.), el Hogar de Adultos Mayores “San José” y el licenciado Adolfo Loreal. Desde su primera edición, el Congreso se consolidó como un punto de encuentro para quienes trabajan y reflexionan sobre el bienestar de las personas mayores.
La cita será en el Auditorio de Fundación OSDE, en avenida Santamarina 451. La participación es libre y gratuita, con inscripción previa. La programación y el formulario estarán disponibles en las redes oficiales del Congreso. La pregunta de fondo no es sólo cómo envejecemos: qué lugar decidimos darles a las personas mayores en la ciudad que compartimos.
Pensar a las personas mayores como sujetos de derechos, con historia, autonomía, vínculos, decisiones y proyectos que no tienen fecha de vencimiento

