Tandil se quedó sin carrera y el conflicto ya desbordó al autódromo. La fecha de automovilismo que debía disputarse durante el fin de semana largo fue cancelada luego de que la Municipalidad no autorizara su realización, tras un reclamo presentado por el Instituto Mixto de Turismo (IMT). La competencia finalmente fue trasladada al autódromo de San Cayetano.
Oscar Villar, presidente de la comisión normalizadora del Tandil Auto Club, cuestionó la decisión y sostuvo que el club quedó atrapado entre compromisos ya asumidos y la falta de habilitación. “Aparentemente el turismo puede más que un deporte”, expresó en diálogo con el programa Sin Pelos en la Radio, por AM1560. Según relató, la fecha había sido programada inicialmente para el fin de semana anterior, pero la lluvia obligó a reprogramarla.
Villar explicó que en 2024 hubo una reunión entre el club, representantes del área de turismo y autoridades municipales, de la que surgió el compromiso formal de no organizar competencias durante fines de semana largos ni vacaciones de invierno. Sin embargo, afirmó que existía un acuerdo verbal para contemplar excepciones por fuerza mayor, como una suspensión climática. También mencionó un antecedente de karting reprogramado en un fin de semana largo que, según indicó, no había generado objeciones.
El golpe no se limita a una fecha tachada del calendario. Desde el Tandil Auto Club señalaron que ya habían afrontado gastos por movimiento de suelo, personal, tasas ante la Comisión Provincial de Automovilismo y Motociclismo, además de servicios de policía, bomberos y ambulancias. Esas tareas respondían a requerimientos de infraestructura surgidos de una inspección previa. Para una institución con una masa societaria reducida y dependiente de la actividad deportiva, Villar sostuvo que la pérdida económica es difícil de absorber.
La discusión, además, abre una contradicción incómoda: el automovilismo también mueve turismo. Equipos, pilotos, familias y público consumen en hoteles, restaurantes, estaciones de servicio y comercios locales. Villar remarcó que detrás de cada carrera hay trabajadores que obtienen ingresos directos de la actividad, no sólo aficionados que van a mirar motores.
El escenario institucional también entra en una etapa decisiva. Este miércoles, a las 18, habrá una asamblea de socios en el campo de deportes de Yugoslavia y Don Bosco para conformar una nueva comisión directiva y cerrar un proceso de normalización que lleva tres años y medio. Luego, el club prevé debatir la posible venta del predio actual y un eventual traslado. Villar aclaró que no se trata de cerrar el Tandil Auto Club, sino de encontrar un lugar habilitado para seguir organizando competencias. La pregunta quedó girando en la ciudad: ¿cómo se ordena la convivencia entre vecinos, turismo y una actividad que también genera trabajo?
La competencia finalmente fue trasladada al autódromo de San Cayetano

