El Municipio activó la alerta preventiva antes de que empiece a llover de más. Ante los pronósticos vinculados a la llegada de El Super Niño, el intendente Miguel Lunghi convocó al meteorólogo Gustavo Czop para analizar qué puede pasar en Tandil durante los próximos meses y qué decisiones conviene anticipar.
Czop participó este martes de la reunión de gabinete encabezada por el jefe comunal. Allí explicó que se trata de un fenómeno de escala planetaria y que, según las previsiones actuales para esta región, la primavera y el verano podrían tener precipitaciones por encima de los niveles habituales. El punto que todavía no está definido es determinante: falta conocer con qué intensidad se presentará ese excedente de lluvia.
La diferencia entre una temporada más húmeda y episodios de lluvias intensas no es un detalle técnico para Tandil. Impacta en calles, barrios, desagües, arroyos y en la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias. Por eso, el Ejecutivo local planteó que seguirá la evolución del fenómeno y las actualizaciones de los pronósticos para ajustar las medidas preventivas.
La convocatoria local llegó después de la reunión que Lunghi mantuvo la semana pasada en La Plata con el gobernador Axel Kicillof, otros intendentes, funcionarios y especialistas. A partir de ese escenario provincial, el Gobierno comunal buscó aterrizar el diagnóstico en el distrito. Lunghi sostuvo que ya se sabe que las precipitaciones serán mayores, aunque aclaró que aún no está determinada la intensidad con la que podría manifestarse el fenómeno.
En paralelo, el Municipio informó que mantiene tareas de limpieza y mantenimiento de sumideros, desagües y componentes de la red pluvial. También avanza el proceso para ejecutar la primera etapa del proyecto hídrico del barrio Arco Iris. Entre las obras de mayor escala que siguen en gestión aparece el dragado del arroyo Langueyú, pedido que Lunghi reiteró ante la Provincia, además de un proyecto de intervención sobre los arroyos del Fuerte y Blanco.
El otro frente será organizativo: esta semana comenzarán encuentros con instituciones, organismos de seguridad y emergencia, centros de salud, prestadores de servicios, la Universidad y organizaciones sociales, deportivas y territoriales. La idea es definir recursos, responsabilidades y mecanismos de coordinación antes de una situación crítica. La pregunta ahora no es si Tandil puede controlar la lluvia, sino si llega a tiempo para ordenar la respuesta cuando el agua empiece a exigir más de la ciudad.
El punto que todavía no está definido es determinante: falta conocer con qué intensidad se presentará ese excedente de lluvia





