Más de 60 personas fueron recibidas en una jornada que la Secundaria 4 venía preparando desde marzo y que ni siquiera el paro docente logró detener. La escuela ubicada en la colectora Macaya 2094 realizó su quinta colecta anual de sangre, con una convocatoria que, según sus coordinadoras, superó las expectativas previstas para esta edición.
La actividad reunió a vecinos, integrantes de la comunidad educativa y distintas instituciones que hicieron posible el circuito de atención. Antes de la extracción, cada persona atravesó una entrevista, el control de presión arterial y la medición del hematocrito. Recién después de esas evaluaciones técnicas, los voluntarios podían pasar a la sala de extracción.
Jorgelina González, profesora de Biología, y Aldana Belauzarán, profesora de Economía y coordinadoras de la propuesta, destacaron la mejora en la organización respecto de años anteriores. Los estudiantes de sexto año tuvieron un rol central: administraron el flujo de asistentes mediante un sistema de registro compartido, una herramienta que permitió ordenar turnos y reducir esperas.
La colecta también sumó el acompañamiento del Instituto 75, que aportó soporte técnico para agilizar las entrevistas, y de la sala de atención primaria del barrio, que brindó información y capacitaciones en reanimación cardiopulmonar. Además, se entregaron pines y llaveros con el logo de la iniciativa como agradecimiento a quienes se acercaron a participar.
La fecha coincidió con un paro docente, pero la decisión fue sostener la actividad. Para el equipo organizador, suspenderla no era una opción después de meses de coordinación con el servicio de hemoterapia y de gestiones para garantizar el desayuno de los asistentes. La quinta edición dejó una señal concreta: cuando escuela, estudiantes, barrio e instituciones se organizan, una colecta deja de ser un evento aislado y se convierte en una red comunitaria. ¿Cuántas iniciativas locales podrían crecer así si más vecinos se enteraran a tiempo?
La fecha coincidió con un paro docente, pero la decisión fue sostener la actividad

