Un reclamo por $46.893.694 amenaza con sumar otro frente delicado para Santamarina. La mutual AMEMT le exige al club aurinegro el pago de intervenciones y operaciones realizadas a futbolistas, según publicó La Voz de Tandil. De acuerdo con esa información, tras meses de gestiones sin acuerdo, el caso avanzaría por la vía judicial.
El monto reclamado corresponde, siempre según el reporte citado, a cirugías y prácticas médicas efectuadas durante los últimos meses. La reconstrucción publicada indica que Santamarina contaba con cobertura de seguro para sus jugadores: una vez autorizada una intervención, la aseguradora depositaba los fondos en una cuenta del club, que luego debía abonar a AMEMT, entidad encargada de las operaciones.
La mutual habría advertido la falta de pago al consultar con la compañía aseguradora sobre el estado de las prestaciones. Allí, según la versión difundida, le informaron que los pagos ya habían sido realizados al club. A partir de ese punto comenzaron los reclamos, con cartas documento e intimaciones que, de acuerdo con AMEMT, no obtuvieron respuesta ni abrieron una negociación.
La eventual acción legal sería contra el Club Deportivo Santamarina, su presidente Diego Puissant y, eventualmente, jugadores que fueron intervenidos, aunque el alcance definitivo de cualquier presentación deberá surgir de las actuaciones judiciales si finalmente se concretan. Hasta el momento de la información publicada, no se consignó una respuesta pública de Santamarina frente al reclamo.
El conflicto aparece en un momento especialmente complejo para la institución: el aurinegro descendió hace menos de un mes del Torneo Federal y atraviesa una situación institucional y financiera que viene siendo motivo de preocupación entre socios e hinchas. AMEMT, además, fue sponsor y colaborador del club en campañas anteriores, un vínculo que ahora queda atravesado por una deuda millonaria en discusión.
La cifra impacta no solo por su volumen, sino por el circuito que describe el reclamo: dinero que, según la mutual, habría sido girado para cubrir atención médica de futbolistas y no llegó al prestador. La instancia judicial podrá determinar responsabilidades y precisar qué ocurrió con cada operación. Mientras tanto, Santamarina suma una pregunta incómoda a su reconstrucción deportiva: cómo ordenar las cuentas cuando los problemas ya no quedan puertas adentro.
El conflicto aparece en un momento especialmente complejo para la institución: el aurinegro descendió hace menos de un mes del Torneo Federal





