El barrio Sans Souci no tiene una fecha de llegada cercana: su finalización demandaría no menos de 180 días. Así lo estimó Ricardo Buquete, presidente de la Cooperativa Falucho de Vivienda Limitada, a cargo de las 160 viviendas. La obra se reinició formalmente en julio, después de unos ocho meses de paralización, pero todavía avanza por debajo del ritmo que tenía antes del freno.
El plazo no depende solamente de terminar las casas. Buquete explicó que el contrato de la cooperativa sigue expresado a valores de noviembre del año pasado y que la actualización de esos montos es una condición clave para retomar volumen de trabajo. Quedan instalaciones y terminaciones de alto costo, como sanitarios, griferías, mesadas, cableado eléctrico, llaves y otros componentes necesarios para que las viviendas puedan ser entregadas.
La otra pieza decisiva está afuera de las casas: cordón cuneta y desagües pluviales. Esas obras fueron incorporadas a partir de economías propuestas por la cooperativa y aprobadas recientemente por la Provincia. Para Buquete, no son un detalle de urbanización sino una condición básica: sin pluviales, el barrio se inunda. También falta que avance la infraestructura municipal prevista para agua, cloacas, gas, integración y electricidad.
Según el titular de Falucho, la licitación de esa infraestructura ya fue realizada, aunque restan trámites entre el Municipio y la Provincia. Su cálculo es que podrían pasar al menos 60 días hasta el inicio de esos trabajos, más otros 120 días de ejecución. El calendario, además, queda sujeto al clima y a que los fondos lleguen en tiempo y forma. A medida que se instalen elementos de valor, la cooperativa también deberá reforzar la seguridad del predio, que ya cuenta con alambrado, iluminación y cámaras.
Buquete ubicó este escenario dentro de una tensión mayor de Tandil: la ciudad sigue atrayendo inversión local y de otras ciudades, especialmente para alquileres, pero la vivienda propia se aleja para buena parte de quienes trabajan acá. Cuestionó el peso de los créditos UVA con tasas adicionales y señaló la brecha entre las cuotas y los ingresos. Sans Souci resume esa discusión en 160 casas: el avance existe, pero para sus futuros habitantes el tiempo sigue siendo una obra pendiente.
La obra se reinició formalmente en julio, después de unos ocho meses de paralización, pero todavía avanza por debajo del ritmo que tenía antes del freno

