El salario de los empleados públicos habría perdido 40,5% de su poder adquisitivo desde el inicio del gobierno de Javier Milei, mientras la mora crediticia se multiplicó por 3,4. Los datos surgen de un informe elaborado por ATE Ciudad de Buenos Aires, que vincula la caída de los ingresos con un uso creciente del crédito para cubrir gastos cotidianos.
Según el relevamiento, la proporción de trabajadores estatales con deudas en situación irregular pasó de 5,43% en julio de 2024 a 18,63% en junio de 2026. No se trata solamente de una cuota atrasada: el 80,7% de quienes están en mora figura en riesgo alto o en condición irrecuperable, una categoría que refleja serias dificultades para regularizar los pagos con el ingreso disponible.
El informe describe un mecanismo conocido para muchas familias: cuando el sueldo pierde contra los precios, el crédito deja de ser una herramienta excepcional y pasa a financiar comida, alquiler, servicios y medicamentos. El problema es que esa salida puede terminar en plataformas digitales o financieras con tasas elevadas, y convertir un gasto de todos los meses en una deuda cada vez más difícil de alcanzar.
Las áreas de Seguridad y Defensa aparecen entre las más comprometidas en el reporte. El Estado Mayor General del Ejército registra 30,1% de mora, el Servicio Penitenciario Federal 28,5% y la Policía Federal Argentina 24,2%. Por entidad acreedora, el Banco Nación concentra el mayor volumen, con 24.407 trabajadores en mora, mientras que entre las privadas sobresalen Naranja Digital, con 31,86%, y Moni Online, con una incobrabilidad informada de 60,53%.
El mapa también expone diferencias regionales: La Rioja, Formosa y Santa Cruz superan el 28% de incumplimiento, frente al 9,56% de la Ciudad de Buenos Aires. El documento no ofrece un desglose específico para Tandil ni para empleados municipales bonaerenses, pero deja una pregunta que sí atraviesa cualquier recibo de sueldo: ¿qué pasa cuando endeudarse ya no sirve para comprar algo, sino apenas para llegar a fin de mes?

