La Cámara de Apelación confirmó la prisión preventiva de Facundo Alberto Pereyra, un hombre de 36 años oriundo de Tandil, imputado en una causa por hechos de violencia de género y familiar ocurridos en Azul. Permanecerá alojado en la Unidad 7 de esa ciudad mientras avanza la investigación penal, a cargo del fiscal Marcelo Fernández.
La resolución fue dictada por los jueces Damián Cini, Carlos Pagliere (h) y Agustín Echevarría. El Tribunal hizo lugar de manera parcial al recurso presentado por la defensora oficial Sandra Adorno, aunque ratificó la medida de coerción que mantiene detenido al acusado.
Según surge de las actuaciones judiciales, la imputación quedó encuadrada como un concurso real de coacción, amenazas reiteradas agravadas por el empleo de un revólver y tenencia de arma de fuego sin la debida autorización legal. Se trata de una acusación en etapa de investigación: la prisión preventiva no implica una condena, pero supone que la Justicia consideró que existen elementos para sostener la detención mientras se tramita la causa.
El expediente refiere que Pereyra había recuperado la libertad en marzo, tras cumplir una condena de dos años por hechos de violencia contra quien fuera su pareja. De acuerdo con la acusación, luego volvió a instalarse en el departamento de Azul donde vive la mujer junto a sus tres hijos menores de edad. La investigación sostiene que, pese a los pedidos para que se retirara, habría ejercido violencia, controlado las redes sociales de la mujer y realizado amenazas.
También se investiga la presunta utilización de un revólver calibre 32 para intimidarla, además de la tenencia del arma sin autorización. El caso vuelve a poner en primer plano una discusión que excede al expediente: qué herramientas deben activarse y con qué rapidez cuando hay antecedentes de violencia, denuncias reiteradas y niños alcanzados por el conflicto familiar. La causa seguirá su curso judicial en Azul.

