Un escape libre podría terminar con una moto compactada. El bloque Hechos-Alternativa Tandil presentó un proyecto para modificar la normativa vigente sobre ruidos molestos y endurecer las sanciones contra quienes circulen con motocicletas que generan contaminación sonora.
El cambio más fuerte de la iniciativa apunta a quienes reincidan. Según la propuesta, el Juez de Faltas podría ordenar la compactación de la moto completa, no solamente del escape o de una pieza puntual. Por ahora, se trata de un proyecto presentado por el bloque y no de una medida ya vigente.
La discusión toca una escena conocida en Tandil: motos con escapes libres que atraviesan barrios, avenidas y zonas céntricas con un ruido que altera el descanso, interrumpe conversaciones y vuelve imposible dormir para muchos vecinos. El reclamo por controles más firmes aparece hace tiempo, especialmente durante la noche y los fines de semana.
La iniciativa toma como referencia una experiencia aplicada en el Municipio de San Nicolás. La lógica detrás de la propuesta es elevar el costo de reincidir: si las multas o el secuestro temporal no alcanzan para modificar la conducta, la sanción podría escalar hasta la destrucción del vehículo.
El dato que abre el debate es contundente: por un escape libre reincidente, la consecuencia posible sería perder la moto entera. ¿Es la respuesta necesaria para proteger el descanso de los barrios o una sanción desproporcionada? El proyecto pone esa discusión sobre la mesa y ahora deberá atravesar su tratamiento institucional.
Por ahora, se trata de un proyecto presentado por el bloque y no de una medida ya vigente





