La plaza ubicada en O’Higgins y Brandsen quiere dejar de ser sólo un lugar de paso para convertirse en una obra hecha entre vecinos. La convocatoria propone que, el sábado 31 de octubre, quienes se acerquen puedan participar de la pintura de un lienzo comunitario, acompañado por arte, música y trabajo compartido.
La iniciativa reúne a la artista plástica Camila Calderón, al cronista Alejandro Latorre, vecinos y personas ligadas al barrio. La apuesta es recuperar el espacio público desde una idea simple, pero potente: poner manos, pinceles y tiempo para construir una plaza que también cuente la historia de quienes la habitan.
El proyecto dialoga con una memoria que viene de lejos. Según relatan desde la movida, ese espacio nació en la década del 80 gracias al empuje de vecinos que imaginaron juegos y encuentros para las infancias del barrio, mucho antes de que una pantalla organizara las tardes. Nombres como Guerra, García, Gau, Irazabal, Martínez, Reclusa, Alfaro y Latorre forman parte de ese recuerdo colectivo que hoy vuelve a aparecer en cada pincelada.
También habrá un homenaje a Oscar Tábano, músico de La Forestal, recordado por llevar el folklore a plazas de distintos puntos del país. La jornada busca recuperar esa idea de que la cultura no necesita escenario cerrado ni entrada paga para existir: puede nacer entre una latita de pintura, una pelota gastada y un grupo de personas dispuestas a hacer algo por su cuadra.
La organización informó que necesita donaciones de tiempo, alimentos y bebidas para quienes participen de la actividad. Las personas interesadas pueden comunicarse a los teléfonos 249-4576273 o 011 24523176. La pregunta queda flotando en el barrio: si una plaza puede cambiar cuando la pinta su comunidad, ¿cuántos rincones de Tandil están esperando que alguien dé el primer trazo?





