Las universidades nacionales irán a un paro total de 24 horas el martes 8 de septiembre. La medida fue convocada por el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, que reclama una recomposición salarial y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La jornada involucra a docentes y nodocentes: no se trata solo de clases que pueden no dictarse. La adhesión de FATUN incorpora al personal administrativo, técnico y de servicios, una pieza central para que funcionen las facultades, oficinas, laboratorios, bibliotecas y espacios de atención cotidiana.
El conflicto volvió a escalar después de la negociación del 1 de septiembre entre los gremios y el Ministerio de Capital Humano. La cartera ofreció un 3% para los salarios de septiembre y ratificó otro 3% para octubre. El Gobierno presentó el esquema como un 6% para el bimestre, pero los sindicatos remarcan que el aumento de octubre ya había sido acordado en junio. Esa diferencia explica buena parte del rechazo.
CONADU reclama una recomposición del 31,2%, más la inflación de agosto y salarios adeudados. CONADU Histórica sostiene que ese porcentaje corresponde al atraso calculado hasta julio y pide actualizaciones mensuales, al menos al ritmo de la inflación. También hay reclamos por el FONID, las escuelas preuniversitarias, el Convenio Colectivo de Trabajo, el blanqueo de sumas y la garantía salarial del sector nodocente.
Para Tandil, donde la vida universitaria atraviesa el movimiento de estudiantes, familias y trabajadores, la medida puede impactar en la actividad académica y administrativa según las adhesiones que se informen en cada unidad. Hasta el momento, la convocatoria nacional no reemplaza los comunicados particulares de las instituciones locales. El dato de fondo es difícil de esquivar: cuando la discusión salarial no encuentra acuerdo, la universidad vuelve a frenar. ¿Cuánto tiempo puede sostenerse esa tensión sin afectar la continuidad de quienes estudian y trabajan?
El Gobierno presentó el esquema como un 6% para el bimestre, pero los sindicatos remarcan que el aumento de octubre ya había sido acordado en junio

