Las sierras no tienen por qué terminar donde empieza el cemento. Con esa idea, el Vivero de Plantas Nativas y la Reserva Sendero Pampa publicaron “Reconectar las sierras en la ciudad. Una propuesta para crear parches serranos en los barrios”, un libro digital gratuito pensado para escuelas, organizaciones y vecinos que quieran armar canteros con flora autóctona.
La propuesta busca que Tandil sume pequeñas “estaciones serranas” dentro de la ciudad: espacios que aporten biodiversidad, sirvan para aprender y ofrezcan refugio a las especies que también habitan el sistema de Tandilia. No se trata solo de poner plantas lindas. La publicación combina gráficos, fotografías, mapas, una guía sobre especies nativas y materiales pedagógicos para llevar el ecosistema local al aula y al barrio.
La docente e investigadora Cecilia Ramírez, integrante de los proyectos de Extensión que impulsaron el material, resumió el objetivo: defender las sierras y los corredores que todavía conectan ambientes, pero también evitar que la ciudad sea “un desierto” para los otros seres no humanos que la comparten. El libro nace de una experiencia concreta: durante más de un año, el grupo entregó canteros y asesoró a escuelas, instituciones y organizaciones que querían sostenerlos y aprovecharlos pedagógicamente.
El Vivero de Plantas Nativas surgió a comienzos de 2024. Sus integrantes seleccionaron especies de un sistema donde existen más de 500 plantas nativas y, junto a la cátedra de Ecología de la carrera de Paisajismo del Instituto 75, diseñaron un cantero replicable en módulos pequeños y medianos. El de la Escuela Normal fue uno de los que más creció. Ahora, la apuesta es que esa experiencia pueda multiplicarse en patios, veredas, plazas e instituciones de toda la ciudad.
La iniciativa reunió a facultades de Veterinarias, Exactas, Económicas y Humanas de la Unicen, además de Huella Joven, el Municipio y la Fundación Fe Natural. También se nutrió del trabajo con vecinos de Villa Aguirre, Villa Italia y La Movediza. El dato incómodo sigue siendo el mismo: un cantero puede recuperar vínculos y aprendizaje, pero una porción de sierra pavimentada no vuelve atrás. Entre conocer, cuidar y defender, el libro propone empezar por algo al alcance de la mano: meterla en la tierra.





