Infancias sin pantalla, la apuesta que recorrió Tandil
El Municipio cerró agosto con propuestas gratuitas de arte, deporte y juego en barrios y localidades rurales, bajo la consigna “Infancias sin pantalla”.

Agosto cerró con una invitación simple, pero cada vez menos frecuente: salir a jugar sin que una pantalla marque el ritmo. El Municipio finalizó el Mes de las Infancias con una agenda de actividades artísticas, deportivas y recreativas que llegó a distintos barrios de Tandil y a localidades rurales.
La propuesta se desarrolló bajo la consigna “Infancias sin pantalla” y tuvo acceso libre y gratuito. El foco estuvo puesto en generar espacios de encuentro, juego y participación para chicos y chicas durante el mes, con alternativas fuera de la lógica del celular, la tablet o la consola.
El dato relevante no es solamente que hubo actividades: es dónde se hicieron. Llevar propuestas a barrios y localidades rurales amplía la posibilidad de participar sin que el acceso dependa de poder trasladarse hasta el centro o de pagar una entrada. En una ciudad extendida como Tandil, ese detalle cambia bastante el alcance real de una agenda pública.
Arte, deporte y recreación aparecen como tres puertas distintas para una misma idea: que las infancias tengan tiempo y lugar para compartir con otros. No se trata de demonizar la tecnología, que forma parte de la vida cotidiana, sino de recuperar experiencias presenciales que también construyen vínculos, movimiento y pertenencia.
La consigna deja una pregunta que sigue después de agosto: ¿cómo se sostienen estos espacios durante el resto del año? Las actividades gratuitas pueden ser una salida puntual, pero también funcionan como recordatorio de algo básico: jugar, encontrarse y habitar el barrio no debería ser un privilegio de calendario.
Llevar propuestas a barrios y localidades rurales amplía la posibilidad de participar sin que el acceso dependa de poder trasladarse hasta el centro o de pagar una entrada



