El clima obligó a mover una de las celebraciones que mejor cuenta de dónde viene Tandil. La IX Fiesta Popular del Picapedrero, que estaba prevista para el sábado 10 de octubre en la Plaza de la Democracia, fue suspendida por las condiciones climáticas adversas y reprogramada para el domingo 25 de octubre.
La decisión fue comunicada por la organización de esta propuesta que crece año tras año desde Cerro Leones, con el empuje de instituciones, organizaciones sociales, vecinos y vecinas. No es solamente un cambio de fecha en la agenda: es la postergación de un encuentro que pone en primer plano la historia de los Barrios de Piedra y una identidad que sigue viva en el territorio.
La Fiesta Popular del Picapedrero recupera la memoria de un oficio que marcó la vida de muchas familias tandilenses. También reivindica las luchas sindicales, la construcción del barrio, el arraigo de sus instituciones, la creación de los clubes y esa red comunitaria que no suele aparecer en las postales, pero explica buena parte de la ciudad.
Que la fiesta se haga en Cerro Leones tiene un peso propio. Allí, la piedra no es decoración ni una marca turística: forma parte de la historia laboral, social y cotidiana del barrio. El encuentro busca volver visible ese patrimonio y abrir una conversación sobre quienes construyeron, organizaron y sostuvieron estos espacios comunitarios a lo largo del tiempo.
La organización está a cargo de instituciones barriales, organizaciones sociales y habitantes de la localidad, junto con la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y el acompañamiento del Municipio de Tandil. La nueva cita será el domingo 25 de octubre. El cambio de fecha puede alterar los planes, pero también deja una idea clara: la memoria de los picapedreros no se suspende; espera el día para volver a reunirse.
La nueva cita será el domingo 25 de octubre





